"Hay en el niño algo de hombre desde la cuna,
como hay en el hombre algo de niño hasta la tumba."
Francois Marie Arouet Voltaire
como hay en el hombre algo de niño hasta la tumba."
Francois Marie Arouet Voltaire
No se cuantas veces vi la película de “Las Guerras de las Galaxias”. Sé que fueron las suficientes como para interesarme por los temas de la mente desde muy temprana edad. Faltaban unas cuantas semanas para cumplir mis doce años cuando buscando en el periódico el horario de su función en el Cinema 70 me tope con un anuncio que indicaba el inicio de un curso cuyo nombre me atrapo desde que lo leí: “Método Silva de Control Mental”. Ofrecían una conferencia de presentación gratuita en las instalaciones de la CANACO y sin titubeos ni tribulaciones abordé a mi padre con un argumento irrebatible: -”Ya sé que quiero me regales de cumpleaños” - le dije, - “Quiero tomar este curso en donde aspiro a aprender a hacer un mejor uso de mi mente”. Su costo no era ninguna “ganga” y al enseñarle el anuncio me quedó mas claro: meneo la cabeza en negativa al tiempo que escudriñaba la firmeza de mis intenciones y se pasaba los dedos por encima de su oreja derecha para terminar en un apretón de nuca y anticipar su respuesta con un profundo suspiro. -”¿De veras quieres este curso de “cumpleaños?”. El dolar estaba a $ 12.50 y su precio correspondía entonces al equivalente de $1, 000.00 dolares. Era un curso de 40 horas impartido en dos fines de semana con espacio de 15 días entre ellos (Viernes de 16 a 21 horas, Sábado de 9 a 21 horas con 2 horas para comer y Domingo de 9 a 14 horas). La instructora se llama Nohemí Rodriguez y solo fuímos 6 participantes: La familia Gómez Campaña, un amigo de dicha familia y yo. La graduación fué el 5 de Mayo de 1985 y mi cumpleaños número 34 será el próximo 10 de Mayo. No sabía, y ni sospechas tenía del impacto que esas horas habrían de ejercer para el resto de mi vida. A 22 años de distancia y a la fecha, me he convertido en psicólogo, terapeuta, empresario, facilitador de procesos humanos en crecimiento personal y escritor. Creo que tal experiencia fue el punto de partida oficial de una larga travesía, que aspiro y transcienda a mi propia muerte a través del legado que deje durante el recorrido, en forma de intercambios humanos nutricios con toda aquella persona que entre en contacto mientras desempeño mi labor y oficio. Creo que todos de niños somos susceptibles a tales giros de destino. Creo que con algunas de nuestras experiencias tempranas configuramos sin saberlo, el tipo de vida que habremos de llevar. Creo que el poder de las decisiones que tomamos desde niños determinan fuertemente nuestros futuros días. ¿Recuerdas algún momento de tu infancia en el que hayas decidido algo que a la fecha sigue afectando el tipo de vida que tienes en este momento?. Me refiero a cualquier área de tu vida: profesional o afectiva, hábitos, aficiones, hobbies y rutinas. Es posible que el tipo de pareja, profesión o la colonia en la que HOY vives, desde entonces lo hubiste decidido. Si te toco ver abusos, peleas, maltratos y discusiones en tu entorno, seguramente concluiste hacer algo al respecto.
Desde su propia lógica y con sus recursos, todos los niños sacan conclusiones acerca de lo que la vida significa. Normalmente no reparamos en estas cuestiones y podemos estar siendo presas de nuestra silvestre mente de entonces y sus respectivas disertaciones. A mí siempre me dijeron que era muy inteligente pero muuuy desastroso y... ¿adivina?: Todos los días me esfuerzo por exorcizar de mí el segundo calificativo que aún gobierna algunas áreas de mi vida. ¿Porque?... Según entiendo, existen mensajes y circunstancias tanto afortunadas como desafortunadas que recibimos de manera regular durante nuestros mozos años. Existen nociones, opiniones, ideas, creencias y convicciones a las que llegamos de pequeños y con las que seguimos cincelando nuestra calidad de vida. Desde un comentario, regalo, viaje, gesto, mirada, paliza, caricia, abandono o muestra de aprobación, cuidado y cariño, pueden llevar al niño a extraer teorías acerca de lo que implica vivir la vida.
Si lo que importa es el dinero, el poder, el dominio, el no dejarse o el ayudar, colaborar, aprender, compartir, intercambiar, etc. eso seguiremos produciendo y reproduciendo en nuestras vidas. Si en este momento tienes hijos, quiero decirte que al igual que tu entonces, con su mente científica esta generando conocimiento con los recursos y circunstancias que tiene a la mano. Si el día del niño lo que importa es el REGALO o la ROPA que habrá de estrenar, así será; empero, en tus manos está proporcionarle opciones y escenarios positivos, en tus manos esta depositar en sus mentes y corazones mensajes de amor y fe. Puedes brindarle una visión alentadora acerca de lo que le espera, puedes cuidar del ambiente en donde se desenvuelve y desarrolla. Puedes hacerlo, si así lo quieres. Si no, que sea entonces la azarosa avalancha de mensajes que los demás seudotutores como la televisión, el internet, los videojuegos, etc le proporcionan, quienes que moldeen su estructura de carácter.
Que tengas una excelente semana en celebración con TU NIÑO interior y con el resto del niños en tanto yo quedaré a la espera de tus comentarios en gnozin@mac.com o bien, a los tels 7522096/98.
Con Dios y contigo: Gnozin
Desde su propia lógica y con sus recursos, todos los niños sacan conclusiones acerca de lo que la vida significa. Normalmente no reparamos en estas cuestiones y podemos estar siendo presas de nuestra silvestre mente de entonces y sus respectivas disertaciones. A mí siempre me dijeron que era muy inteligente pero muuuy desastroso y... ¿adivina?: Todos los días me esfuerzo por exorcizar de mí el segundo calificativo que aún gobierna algunas áreas de mi vida. ¿Porque?... Según entiendo, existen mensajes y circunstancias tanto afortunadas como desafortunadas que recibimos de manera regular durante nuestros mozos años. Existen nociones, opiniones, ideas, creencias y convicciones a las que llegamos de pequeños y con las que seguimos cincelando nuestra calidad de vida. Desde un comentario, regalo, viaje, gesto, mirada, paliza, caricia, abandono o muestra de aprobación, cuidado y cariño, pueden llevar al niño a extraer teorías acerca de lo que implica vivir la vida.
Si lo que importa es el dinero, el poder, el dominio, el no dejarse o el ayudar, colaborar, aprender, compartir, intercambiar, etc. eso seguiremos produciendo y reproduciendo en nuestras vidas. Si en este momento tienes hijos, quiero decirte que al igual que tu entonces, con su mente científica esta generando conocimiento con los recursos y circunstancias que tiene a la mano. Si el día del niño lo que importa es el REGALO o la ROPA que habrá de estrenar, así será; empero, en tus manos está proporcionarle opciones y escenarios positivos, en tus manos esta depositar en sus mentes y corazones mensajes de amor y fe. Puedes brindarle una visión alentadora acerca de lo que le espera, puedes cuidar del ambiente en donde se desenvuelve y desarrolla. Puedes hacerlo, si así lo quieres. Si no, que sea entonces la azarosa avalancha de mensajes que los demás seudotutores como la televisión, el internet, los videojuegos, etc le proporcionan, quienes que moldeen su estructura de carácter.
Que tengas una excelente semana en celebración con TU NIÑO interior y con el resto del niños en tanto yo quedaré a la espera de tus comentarios en gnozin@mac.com o bien, a los tels 7522096/98.
Con Dios y contigo: Gnozin
