“El mayor peligro de engañar a los demás está en que
uno acaba inevitablemente, por engañarse a sí mismo.”.
Eleonora Dose
uno acaba inevitablemente, por engañarse a sí mismo.”.
Eleonora Dose
CELOS
Soy alérgico a los celos. Los detecto desde lejos como un exfumador al humo enemigo. No los acepto, no los tolero, no los promuevo ni los justifico. Eso sí, le deseo la mejor de las suertes a quien guste padecerlos por cuenta propia ya que yo elijo no participar en esa dinámica que considero fatalmente insalvable en la medida que se prolonga. No existen medidas suficientes para calmar a un alma en celos. Cada acción para reducirlos puede ser interpretada en contra y a cada giro de la tuerca corresponde una de tornillo generando cada vez mas tensión entre las partes. Quien se declara en celos comunica tres desafortunados mensajes:
Esta asumiendo que la otra persona tiene la capacidad de ser infiel y que ademas esta en disposición de hacerlo… ¿en qué lugar se le esta poniendo a la pareja?: DE INFIEL, TRAIDOR(A), DESLEAL, FALSO(A), FRAUDE, MENTIROSO(A) e INDIGNO(A) de CONFIANZA.
Esta comunicando que, pese a la infidelidad asumida, no va a pasar nada salvo el “berrinche” manifestado y,
Se esta poniendo a sí mismo(a) en una pésima posición ya que: ¿Qué tipo de persona opta por permanecer con alguien indigno(a) de su propia confianza?. Y todo esto sin mencionar todavía que la parte acusada, se esta poniendo a sí misma en un peor lugar si deja impune a quien acusa.
En pocas palabras, quien manifiesta celos por la pareja, pierde la partida con carambola a tres barandas, ya que los celos son esa clase de veneno que intoxica las vidas que interactúan en escena y, en el mejor de los casos, solo intoxica a quien los padece.
¿Acaso quiero decir que nadie es digno de celos ni desconfianza?. ¡POR SUPUESTO QUE NO!. “Hay de todo en la viña del Señor” y también existen las personas que carecen del mínimo código de lealtad y que permiten dejarse arrastrar por las fuerzas de la lujuria, a ellos fue a quienes Shakespeare les dedico su soneto 129 que versa así:
“La lujuria en acción es el abandono del alma en un desierto de vergüenza; la lujuria, hasta que es satisfecha, es perjura, asesina, sanguinaria, vergonzosa, salvaje, grosera, cruel e indigna de confianza.
Apenas se ha gustado de ella se la desprecia, se la persigue, contra toda razón; y no bien saciada, contra toda razón, se la odia, como incentivo colocado expresamente para hacer locos a los que en ella se dejan coger.
Es una locura cuando se la persigue, y una locura cuando se la posee; excesiva al haberse tenido, al tenerse y en vías de tener; felicidad en la prueba y verdadero dolor probada; en principio una alegría propuesta; despues, un sueño.
Todo el mundo lo sabe perfectamente; y, sin embargo, nadie sabe evitar el cielo que conduce a los hombres a este infierno”.
Te invito a continuar esta charla con el tema del MATRIMONIO que abordo dentro del suplemento NUPCIAS este mismo día.
Espero tus comentarios a 7522096 y 98, o bien, a gnozin@mac.com, quedo con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras
Esta asumiendo que la otra persona tiene la capacidad de ser infiel y que ademas esta en disposición de hacerlo… ¿en qué lugar se le esta poniendo a la pareja?: DE INFIEL, TRAIDOR(A), DESLEAL, FALSO(A), FRAUDE, MENTIROSO(A) e INDIGNO(A) de CONFIANZA.
Esta comunicando que, pese a la infidelidad asumida, no va a pasar nada salvo el “berrinche” manifestado y,
Se esta poniendo a sí mismo(a) en una pésima posición ya que: ¿Qué tipo de persona opta por permanecer con alguien indigno(a) de su propia confianza?. Y todo esto sin mencionar todavía que la parte acusada, se esta poniendo a sí misma en un peor lugar si deja impune a quien acusa.
En pocas palabras, quien manifiesta celos por la pareja, pierde la partida con carambola a tres barandas, ya que los celos son esa clase de veneno que intoxica las vidas que interactúan en escena y, en el mejor de los casos, solo intoxica a quien los padece.
¿Acaso quiero decir que nadie es digno de celos ni desconfianza?. ¡POR SUPUESTO QUE NO!. “Hay de todo en la viña del Señor” y también existen las personas que carecen del mínimo código de lealtad y que permiten dejarse arrastrar por las fuerzas de la lujuria, a ellos fue a quienes Shakespeare les dedico su soneto 129 que versa así:
“La lujuria en acción es el abandono del alma en un desierto de vergüenza; la lujuria, hasta que es satisfecha, es perjura, asesina, sanguinaria, vergonzosa, salvaje, grosera, cruel e indigna de confianza.
Apenas se ha gustado de ella se la desprecia, se la persigue, contra toda razón; y no bien saciada, contra toda razón, se la odia, como incentivo colocado expresamente para hacer locos a los que en ella se dejan coger.
Es una locura cuando se la persigue, y una locura cuando se la posee; excesiva al haberse tenido, al tenerse y en vías de tener; felicidad en la prueba y verdadero dolor probada; en principio una alegría propuesta; despues, un sueño.
Todo el mundo lo sabe perfectamente; y, sin embargo, nadie sabe evitar el cielo que conduce a los hombres a este infierno”.
Te invito a continuar esta charla con el tema del MATRIMONIO que abordo dentro del suplemento NUPCIAS este mismo día.
Espero tus comentarios a 7522096 y 98, o bien, a gnozin@mac.com, quedo con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras
