domingo, julio 29, 2007

ORIENTACION VOCACIONAL

“Saber es relativamente fácil. Querer y obrar de acuerdo a lo que uno quisiera, es siempre más duro."
Aldous Huxley

En mí corazón siempre lo supe aunque mi mente de 17 años estuviera en completa confusión y tribulación. Yo quería ser psicólogo pero tenía serias sospechas que mis padres aspiraban a algo diferente para mí. Nunca lo expresaron de manera formal y oficial, jamas escuche algún dictamen como “estudia esto o aquello” sin embargo había algo de punitivo en el subrepticio planteamiento de sus expectativas. No era consciente de esas sutilezas e indirectas sin embargo las padecía como despiadadas afrontas a mí sensación de valía y pertenencia a la familia que me vio brotar. Con padre y madre de cunas humildes, que a fuerza de sacrificios sostenidos en la línea del tiempo y rigurosos esfuerzos por aprovechar, cuidar y conservar lo realizado en años de trabajo, lograron proporcionarnos mejores condiciones de vida y finalmente destino que el que ellos recibieron. Su legítima y auténtica preocupación consistía en que al crecer, lográsemos nuestra independencia financiera con menos dolores que los que ellos experimentaron y ¿qué mejor manera que a través del desempeño de una profesión socialmente plausible y económicamente sustentable?, después de todo, así lo había logrado mi padre como Ingeniero Mecánico Electricista trabajando para una empresa federal en condiciones menos alentadoras que con las que yo tenía a mí disposición para empezar.
Además de que habría de luchar contra las expectativas familiares también estaban las dudas personales. No me fue fácil la auto definición y auto afirmación después de haber crecido como cualquier otro mortal occidental sobre la tierra: negando nuestras propias sensaciones, emociones, sentimientos y experiencias. ¿a qué me refiero con esto?. A eso... a que para cuando llegamos a la edad de 17 o 18 años ya recibimos fuertes, sólidas, constantes, sonantes y casi contundentes negaciones de nosotros mismos... amén del bien nutrido catálogo de instrucciones contradictorias que desde que empezamos a caminar nos proporcionan los mayores. Lo vi con claridad en octubre del año ante pasado a través de una sobrina (hija de una prima hermana) que entonces no pasaba de los 4 años y que se encontraba recibiendo instrucciones y solicitudes tanto de su madre como de su abuela. Estábamos en medio de una celebración familiar anual en la casa de uno de mis tíos (hermano de mi padre) que tiene alberca en su propio patio y la niña en cuestión, jamás de había lanzado al agua sin compañía. Su madre y su abuela la invitaban, instaban, incitaban, animaban, empujaban, le demandaban, insistían y casi le exigían que se tirara sola a la alberca, que no se preocupara, que desde afuera la estaban cuidando, etc. temblorosa, titubeante, tiritando y a la orilla, con pulgar e indice de su derecha apretándose la naricita, la pequeña Victoria cerro sus ojitos al tiempo que dio su primer paso al vacío en medio de porras, vitureos y celebraciones por tan digna hazaña. Fueron solo esos primeros experimentos los que se le festejaron pese a que en cada intento fue desarrollando mayor gallardía desde su inicial pasito pegadita a la orilla. Pasadas unas horas, la pequeña Victoria ya había dominado su miedo original, lástima que los adultos ya habían pasado a lo suyo; ella agarraba vuelo desde lejos para tener mayor impulso de proyectil y caer mas al centro de la alberca y quizás en búsqueda de más aplausos comenzó con grito en cuello, a anunciar sus acrobacias antes de ejecutarlas y su abuela (mi tía Vicky), pegó el grito en cielo con histérico alarido cuando la vio volando como nunca antes se la hubiera imaginado: - Mushchashchaaaaa!!!... me vas a matar de un susto... ven aca!!!... salte de la alberca!!!... no te tires, no te tires, no te tires.... y para sus tres años... la niña se defendió muy bien: - Mmmhhhh.... bueno, primero ahí están, andale!, que tirate!, anímate!, no pasa nada!... y ahora que no me tire... ¿quién los entiende?... el sol se despedía mientras en el horizonte se hundía, y las aves en plena revolución para encontrar su rama entre los árboles en ese momento callaron. Nosotros con los ojos como platos y las sonrisas apretadas en muecas torcidas y mal disimuladas al no atinar ni que decir, explotamos en tremenda carcajada a mandíbula batiente libertadora de quijadas.
La niña tenía razón. ¿cómo voy a saber que carrera elegir a los 17 si la mayor parte de mi vida me han dicho y contra dicho cosas contradictorias no solo para mis sensaciones y experiencia, sino hasta para lo que ellos mismos dicen?. Si el niño se golpea los adultos intentan apaciguarlo ofreciendo desconcertantes consuelos: - SSshhhh, shhhh, ssshhh.... No paso nada, no pasa nada... todo esta bien... mientras el cuerpo le reclama atención en forma de dolor y de pulsión. Le decimos al niño “no paso nada” cuando en realidad si paso. Se acaba de golpear y su realidad la esta sintiendo. En vez de decirle: - Ya sé que te esta doliendo y ahorita mismo va a pasar... este hecho negar y descalificar nuestra experiencia para dar por buena la referencia ofrecida por los mayores se refleja hasta en la indumentaria. Es sabido que la experiencia corporal de la temperatura que tienen los niños es diferente a la de los adultos; por eso la definición de sweter, sudadera, chamarra, abrigo y similares se les define como “la prenda que se le pone al niño cuando la mamá tiene frío”. No se le viste al niño según su necesidad sino el de la madre.
Otro problema que enfrenté a la hora de elegir carrera fue el mito de “es muy importante elegir bien porque es una decisión para toda la vida”. Por Dios!, a estas alturas SÉ que TODAS LAS ELECCIONES, DECISIONES y RENUNCIAS son para toda la vida, unas mas cruciales que otras. También SÉ que me puedo EQUIVOCAR, SÉ que puedo cambiar de rumbo, meta y aspiraciones. Para mí ahora importa más el tipo de persona en al que me quiero convertir, por eso en este momento estoy haciendo lo que estoy haciendo de la manera en la que la estoy haciendo.
Y ¿cómo sé esto que te acabo de decir? Porque yo empecé a estudiar Ingeniero Mecánico Electricista con la fantasía de darle gusto a mis padres durante unos diez o quince años, construir un patrimonio desahogado en ese tiempo y empezar a estudiar y hacer lo que más me llamaba la atención y que creía era lo que mas me gustaba: la psicología. Me cambié de carrera y hace diez años (mi graduación fué el 17 de mayo de 1997) que salí de la escuela, muchas cosas han pasado y cambiado. Sigo amando la psicología, disfruto mucho mi trabajo y le estoy dando una orientación a mi existencia que tiene algo más de escritor que de terapeuta. Quiero acabar mis días como escritor, conferencista y terapeuta. En esas estoy y todos los días agrego una pieza más a la edificación de esa versión de mí.
De manera que... la elección de carrera es y no es “tan crucial”. Podemos equivocarnos y enriquecer nuestras existencias con cada una de nuestras experiencias...
Con Dios y contigo: Gnozin

viernes, julio 20, 2007

IMPUNIDAD 1/2

"A toda acción corresponde una reacción de la misma intensidad y con sentido contrario"
Sir. Isaac Newton

A pesar de que todos mis instintos, apetitos e inclinaciones juveniles durante muchos años me instaron a "pistear" como todo mundo, no lo hice. Logré resistir al acoso social y demencial que mis compañeros de adolescencia intentaban ejercer para que me emborrachara de vez en cuando como todos lo hacían y no lo hice. Jamás me negué a la borrachera por virtuoso sino por miedoso. Existía en mi interior un terror espantoso a romperle el corazón a mí padre y madre porque ellos jamás nos habían dado a mis hermanos y a mí ese ejemplo, además de que indirectamente estaba comunicado que el asunto era por demás decepcionantemente reprobable. Cada fin de semana había que sortear y navegar entre la presión de mis amigos y el pánico a mis padres. A la fecha puedo contar con los dedos de mis manos las veces que me he emborrachado en el total de mi existencia y aún así, no los emplearía todos, de manera que en cuestión de parrandas etílicas, por ser tan pocas y espaciadas en la línea del tiempo, las recuerdo todas con sus correspondientes crudas. De esta manera es como tengo presente la borrachera practicada hace 10 años, mientras festejaba mi cumpleaños 24. La fiesta inició en mi casa paterna-materna a partir de las 17 horas como una saludable partida de dominó entre amigos y el chismorreo de un grupo de féminas no involucradas en el juego de fichas que socializaron en mesa aparte; más tarde derivó a las correrías antriles del Culiacán de entonces que terminó en el BARZONE (fue un concepto de bar pionero y vanguardista en su momento que no floreció y cerró en poco tiempo, estaba ubicado por la calle Zaragoza exactamente donde ahora esta QUANTUM, un Fitness Studio pero que vulgarmente se le conoce como GIMNASIO dirigido por dos queridos y apreciados amigos míos: Xochitl y Luis). La euforia de las primeras cervezas revolviendo fichas sobre la mesa se convirtió en una danza colectiva, coordinada y coreografiada por un amigo que con el tiempo se convirtió en bailarín profesional; Henry Torres; y las canciones eran "NO ROMPAS MAS" de "CABALLO DORADO" y la "MACARENA". Te podría decir que la borrachera estuvo perfecta y llena de risas, chistes, festejos, no hubo altercados, accidentes ni pleitos, el ambiente mejoró en todo momento y me sentí especialmente unido y conectado con mis amigos y amigas que también andaban borrachas. Toda la noche fue entusiasmo y alegría que al siguiente día hube preferido ahorrarme con tal de no padecer la cruel, espantosa e inmisericorde CRUDA. Acostado y con el cuerpo damnificado le lloraba a mi madre diciéndole: - Se necesita estar loco para volver a tomar después de una cruda como esta. ¿Cómo le hacen para reponerse de la cruda y olvidarse de la misma en menos de una semana?
Con todo y cruda, son muchos los jóvenes y no tan jóvenes que de manera regular, asidua y diligente toman alcohol todos los fines de semana. Con todo y accidentes, pleitos y contratiempos asociados a esta cara y costosa afición, nuestros chavos toman y toman en los bares, antros y hasta el casas. Algunos desde el miércoles y la mayoría desde el jueves. Se aconsejan entre ellos: - Mira, si no quieres sentir cruda, tómate dos aspirinas antes de dormirte y te levantas sin dolor de cabeza. Incluso, en algún momento hubo en el mercado un producto que cuyo nombre no recuerdo, lo vendían en las farmacias, lo fabricaba un amigo mío y vecino de la infancia. La promesa de estas pastillas era: NO IMPORTA EL ALCOHOL QUE INGIERAS, SI TE LAS TOMAS MIENTRAS TOMAS NO SENTIRAS CRUDA. ¿Realmente es eso posible? Por supuesto que no. ¿Le gustaría a quien toma creerlo? Absolutamente!!!... es más, démosle a las pastillas el beneficio del efecto placebo y que a fuerza de sugestión, el tomador se medica su dosis tal cual sugiere el "complemento etílico" (no alimenticio) de dos pastillas cada dos cervezas. A la mañana siguiente se levanta tan fresco y sin cruda como después de haber descansado sus buenas y benditas 8 horas. ¿Se contrarrestan todos los efectos del alcohol en el organismo? La respuesta es tan obvia como que el padre de mi amigo falleció de cirrosis hepática.
Creo que de esta misma manera muchas personas nos auto engañamos queriendo creer que la impunidad es posible. NO HAY TAL COSA COMO IMPUNIDAD!!! TODO CUESTA Y SIEMPRE ALGUIEN PAGA a pesar de que en ocasiones esto contravenga mis deseos y fantasías. LAS COSAS SON COMO SON, NO COMO ME GUSTARÍA QUE FUERAN. El berrinche humano viene por no reconocer este simple hecho. Si soy estudiante y no estudio, no hago mis tareas ni obligaciones, si falto a clases y me revelo con los maestros... ¿Cuáles serán mis resultados? Si no hago ejercicio y me alimento en exceso, me desvelo con regularidad, no descanso bien y me angustio demasiado; ¿No seré acaso un candidato para un infarto? (esto viene a colación porque otro amigo mío acaba de pasar por estas, no hacía ejercicio, comía en exceso, trabajaba mucho y tenía sus tormentos. La semana pasada fatalmente azotó en retorcijones y engarrotamiento mientras una calle cruzaba. Su muerte me dejó pensando).
Nuestros pecados nos alcanzan en el mismo plano en el que los hayamos practicado. La próxima semana ahondaré más en esto en relación a nuestros intercambios entre padres e hijos.
Con Dios y contigo: Gnozin

martes, julio 10, 2007

PROFESION

“No hay mas verdad que la verdad vivida”
Jesús Alberto Barreras
(Mí Tío Chuy)

Una vez a la semana hacíamos en casa lo que en cierta ocasión mi madre atinó en llamar “limpieza general”, a cada uno le asignaba una tarea y regularmente me tocaba la trapeada. A mi me gustaba; sentía placer de aplicar mi fuerza al trapeador sobre el suelo, disfrutaba dejarle esa delgada capa de agua que al instante con la luz destellaba y al calor se evaporaba como si un borrador de agua persiguiera el trayecto que marcaba. Me entregaba a la faena con tanto amor y entusiasmo que en poco tiempo me adueñe de la encomienda. Yo no quería saber nada de barrer el piso o de tender las camas. No me gustaba la sacudida ni la limpieza de ventanas. No estaba interesado en la cocina ni en la fregada de trastos, platos, cubiertos o cazuelas. Me irritaban nariz y ojos la acidez de los humores expelidos por el limpiador de cochambre en la estufa igual que el ácido muriático sobre el azulejo del baño. Lo mío era la trapeada. Con mis manos lo estrujaba contra el lavadero que borde a borde y en cada choque el agua clara a lodo teñía y convertía. Con mis puños lo exprimía hasta que cada hebra ofrecía el último polvo que contenía, la meta era como de comercial: BLANQUEAMIENTO TOTAL!!! No iba a ser yo quien embarrara los pisos en vez de hacerlos brillar. Suficientes habían sido ya mis fracasos en otras labores como para permitirme la retirada de esta que tanto gozaba. Alguna vez se me pidió que levantara “el tiradero” de los cuartos e ingenuamente creí resolverlo en el instante escondiendo todo bajo la cama y más tarde que mi madre en calidad de gendarme auditor hizo el recorrido por cada uno de los rincones de la casa, levantó la colcha y preguntó: ¿qué es esto? y yo no supe si sentir coraje conmigo o vergüenza con ella... ¿Cómo le había hecho para “adivinar” la trampa de manera tan atinada?... desde entonces, mi madre me resultaba ser todo un misterio. A la fecha sé lo fácil que pudo ser para ella saber de mis chapuzas, sin embargo todavía existen cosas que no le descifro: Estoy platicando con ella y en medio de la conversación platea su intención de llamarle a uno de mis hermanos, en ese instante suena el teléfono y ¿quién crees que es?... por supuesto!, la llamada viene de la persona invocada en tanto que ella con tranquilidad expresa: estaba pensando en tí. Hoy no tengo duda de su veracidad empero en algún momento despertaba mis sospechas el hecho de que a cada llamada que le hacía me decía lo mismo: estaba pensando en ti.
Al igual que con las faenas domésticas, hoy sólo hago lo que mas me gusta y mis horas de trabajo se me pasan “volando”. Aléteya, mi hermana mayor y madre de tres hermosos hijos me dice que, los niños desde chicos nos expresan cuales son sus verdaderas inclinaciones y nos muestran sus mejores facultades de manera natural. Para saberlo no se necesita una preparación especial, ir con el psicólogo, asistir a pláticas, diplomados ni maestrías. Creo que lo que se necesita básicamente es ESTAR sin embargo una de las mayores dolencias sociales hoy por hoy, es que padre y madre NO ESTAN, y en vez de ello los mandan a CLASES de lo que sea: karate, guitarra, idiomas, natación, pintura, macrame, futbol, computación (como si ocuparan). Los mandan a terapias de lenguaje, desarrollo neuromotor, lectura veloz, desarrollo de sus inteligencias múltiples, programacion neurolingüistica, matemáticas (kumon), inteligencia emocional y hasta catecismo. Se les envía a prepararse cada vez más y más porque se espera más y más de ellos que en otros tiempos. A los cuatro vientos se dice que los niños de hoy no saben poner ATENCIÓN (TDA: Transtorno de Deficit de Atención); sin reparar que somos nosotros quienes no les prestamos la nuestra. Ellos padecen el peor de los ABANDONOS psicológicos y emocionales de la historia simplemente porque sus padres están ocupados haciendo otras cosas.** Su reclamo es auténtico y legal. Es imposible engañarlos porque son agudos y francos, no están dispuestos a seguir instrucciones cuando estas provienen de alguien incongruente a las mismas. Su rebeldía es un reflejo de nuestra hipocresía. Su abierta desobediencia es la medida de nuestra simulación de sumisión a un sistema de vida que en nuestro fuero no aprobamos ni acatamos.
Son muchos los adultos insatisfechos con sus trabajos y oficios que con fatal resignación empeñan mas de la tercera parte de su vida a cambio de solvencia económica. Si papá y mamá se viven como víctimas de profesiones y ocupaciones que los frustran, sus hijos les recuerdan que ellos no quieren eso. Su llanto les recuerda el propio contenido; su libre expresión les indica su auto represión en nombre de la manutención; y los asuntos del corazón son como el beisbol (“el partido no se acaba hasta que se acaba”); las emociones no se resuelven hasta que se resuelven. Es nuestra naturaleza quien busca concluir lo inconcluso al grado que erróneamente llegamos a cobrar facturas viejas y ajenas a las personas de nuestros días. De ahí “el cuento de nunca acabar” hasta que te decidas cambiar.
Espero tus comentarios a gnozin@mac.com o bien, a los tels 7522096 y 98. También te invito a visitar la página www.noroeste-sobremesa.blogspot.com en donde se encuentran TODOS los artículos publicados hasta hoy en esta humilde columna.
Con Dios y contigo: Gnozin
**”La vida es aquello que te sucede cuando estas ocupado haciendo otros planes”
John Lennon

jueves, julio 05, 2007

COMO PARA CAMBIARLE EL NOMBRE

"Andaríamos mejor si no fuera porque hemos construido demasiados muros y no suficientes puentes."
D. Pire

"Nadie puede construirse el puente sobre el cual hayas de pasar el río de la vida; nadie, a no ser tú."
Federico Nietzsche

"La más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar."
David Russell

Todos los días paso por ahí: imponente, majestuoso, colosal, fuerte y descomunal... EL PUENTE NEGRO que incansablemente custodia nuestra vialidad protegiéndonos de los trailers peregrinos que no dan la talla para nuestras calles. Todas las semanas detiene a mas de uno castigando a los chóferes que osadamente intentan ignorar su presencia. Todas las semanas por igual sirve a quinceañeras y novias a punto de casar como perfecto escenario para las fotos que habrán pasar a la posteridad en su historia familiar. Es posible que no lo apreciemos del todo porque, a menos de que seas mayor de 100 años, el PUENTE NEGRO para los culiacanenses actualmente vivos, siempre ha estado ahí empero no sea así. Imagino a Culiacán sin PUENTE NEGRO y sencillamente no es Culiacán. Cada ciudad tiene su propios iconos y sus correspondientes distintivos. París tiene su TORRE EIFFEL, el ARCO DEL TRIUNFO, el MUSEO DE LOUVRE, la IGLESIA DE NOTRE DAME, etc y sin ellos no sería París, Nueva York sin su ESTATUA DE LA LIBERTAD, los PUENTES DE QUEENS, BROOKLYN y NEW JERSEY, el TUNEL DE BROOKLYN, o su CENTRAL PARK no es Nueva York. El D.F. sin su ZOCALO, el ARCO DE LA REVOLUCIÓN, su CASTILLO DE CHAPULTEPEC, el PASEO REFORMA, etc, no sería tampoco D.F.; de la misma manera creo que Culiacán sin el PUENTE NEGRO no sería Culiacán. ¿Quien puede imaginar Londres si su si....Big Ben o China sin su MURALLA?, ¿Qué tal Egipto sin su pirámides?, ¿Podrías imaginar un SAN FRANCISCO, CALIFORNIA sin su PUENTE GOLDEN GATE?, que, dicho sea de paso, esa enorme obra de arte ingenieril y roja fue edificada por la misma compañía que construyó el EPCON CENTER del Mundo Mágico de Disney en Orlando, Florida y, como no, nuestro PUENTE NEGRO.
¿Cómo sería Culiacán antes del PUENTE NEGRO?. Un Culiacán sin capacidad de intercambio masivo. Incomunicado y carente de progreso. Un Culiacán a la velocidad del caballo y de la carreta, con una capacidad mercantil de abarrote. Algunas grandes casas aquí y allá, cada una con su patio interno, jardines y techos altos sostenidos por vigas ahora apolilladas; algunas de ellas ya extintas mientras que otras hoy son históricas y patrimonio municipal. Tampoco había PUENTE CAÑEDO y debieron de haber utilizado una especie de lanchón para trasladar a las carretas de un lado del río al otro. De manera que la llegada del ferrocarril a Culiacán debió de haber traído algo mas que materiales en tránsito desde la Capital del país hacia Estados Unidos de Norteamérica. Trajo forasteros que se instalaron y se llevó locales en pos del sueño americano. Nos permitió colocar nuestros productos a mayores distancias expandiendo los alcances y poder comercial. Económicamente la historia de nuestra ciudad y estado puede marcarse claramente como antes y después del PUENTE NEGRO, y con todo esto, nuestro coloso es algo más que un hito de Desarrollo Económico de la ciudad y de la región, también ha ocupado un lugar dentro de los registros de la humanidad. En Noviembre de 1991 nuestro PUENTE NEGRO compartió junto con su punto geográfico correspondiente en coordenadas al otro lado del globo (con unos diminutos archipiélagos de Japón), como el lugar con los atardeceres mas bellos del mundo según la revista GUINNESS WORLD RECORDS. Porque aun con su grotesca estructura y su lúgubre color poco inspirador, tiene la magia de activar nostalgias y melancolías al culiacanense desterrado y a uno que otro enamorado. Enmarcado con nubes estratus venidas a cirrus, teñidas con rojizos marrones y violetas, nuestro PUENTE NEGRO podía también ser ROJO para imprimirle el poder de nuestro estado. Rojo para recordarnos el color de nuestro producto histórico y tradicional. Rojo para reflejarnos la pasión e intensidad con la que vive su gente de la localidad. Rojo como la sangre, como el fuego y como el dios de la guerra. Rojo porque en Culiacán somos aguerridos hasta lograr nuestras metas y objetivos. Y si no podemos pintarlo de ROJO, al menos habremos de bañarlo por las noches con ese halo de pasión que, junto con las estrellas, nos recuerden que también el ROJO es AMOR.
Con Dios y contigo: Gnozin