martes, diciembre 25, 2007

ÉXODO

“Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.”
Proverbio Turco

Un ejército de paisanos peregrinos busca regresar al nido. Hinchados de ilusiones atiborran carreteras y veredas alineados como hormigas. Pastorean el prurito de llegar y los contratiempos del recorrido acariciando momento a momento el instante del gran regreso. Han sido largos meses de frío exilio que habrán de compensar con unos días en la tierra que los vio brotar. De buena gana soportan las infames esperas de las interminables colas de casetas en la carretera. Con sus carros repletos de regalos y algunos hasta jalando algún remolque u otro carro con preciada carga de juguetes. Son capaces de turnarse el volante con tal de no parar a descansar y así su duración acortar. Todo esta endulzado por el fulgor de ese primer abrazo a su llegada, a la luz de sus nostalgias. Llegan por bandadas suavizando el reconcomio de ya estar en su casa, ponerse al tanto de lo sucedido, que les cuenten lo que ha pasado en su ausencia y comer de todo lo que tanto añoran en sus madrigueras de oropel. Quieren decirle a los suyos que les ha ido muy bien, que han podido progresar y crecer, que ha valido la pena el esfuerzo y sacrificio de estar lejos del terruño. Quieren nutrirse de hogar, embriagarse de calor, sentir el cariño de los suyos, reírse con los parientes y amigos; visitar gente, caminar por la plazuela, probar los churros, el champurrado, los buñuelos y romper alguna piñata. Disfrutar el encanto de sus viejos días simples en los que lo esencial tenía bajo costo y lo daban por sentado.
¿Porque tanto esfuerzo y sacrificio a cambio de tan poquitos días?. POR AMOR. Por amor muchos que se van trabajan dos jornadas y poder tener dinero que mandar. Con amor transfiguran soportables sus jornadas. Con amor se han convertido en la segunda mayor fuente de ingreso al año del país, estimada en algo así como veinte y seis mil millones de dólares anuales, sin contar lo que se traen y gastan en efectivo el puro mes de diciembre (en un descuido y acarrean mas dólares que el petróleo), semana santa y algunos también el día de las madres. Recibe apoyo el campo, reciben apoyo las pymes, reciben apoyo de diversas formas y maneras las industrias y demás empresas (en rubros como capacitación, consultoría, tecnología, construcción, etc)... ¿qué reciben los paisanos en su camino a casa?. Kilómetros de cola en las casetas de cobro, asaltos, “mordidas” en la frontera y quizás hasta con los federales de caminos.
No hay mayores consideraciones pese a sus fuertes contribuciones. No se les reconoce más allá del discurso político. A nadie se le ocurre allanar su recorrido, facilitar el camino, acortar las esperas de las casetas. ¿cómo es posible que socialmente les paguemos con largas horas de cola en las casetas?. Pierden horas en cada caseta. Horas valiosas de ternura. ¿cómo no se les ocurre a las autoridades hacerles un solo cobro desde la frontera hasta su destino, abrir un carril especial para ellos y brindarles horas extras familiares como un simple reconocimiento a su contribución de riqueza económica de nuestro país?...
Y todavía les decimos: “Bienvenido paisano!”... y de regreso muchos van cargados con su pedazo de tierra en forma de equipales, artesanías, molcajetes, etc. Quieren llevarse la fragancia de casa...
Es momento de decir... buen viaje de regreso paisano... te esperamos el próximo año.
Con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras

jueves, diciembre 20, 2007

CULTURA ORGANIZACIONAL

“La amistad comienza donde termina o cuando concluye el interés.”
Marco Tulio Ciceron

Cuando recién salí de la escuela, y a los días empecé a trabajar... creía que todos éramos amigos. Socialmente había sorteado con fortuna y sin enemigos cada etapa escolar desde el kinder. Creo que por estatura, corpulencia y temperamento, jamás tuve un enfrentamiento. Capoteé la crueldad de mis compañeros en preescolar y primaria, destacando en los deportes y el desorden en las aulas. Durante la secundaria gocé de una súbita e inmerecida popularidad gracias a un programa de radio al que un día llamé para pedir una canción y dedicársela a un primo mío que venía de Los Ángeles y estaba en Culiacán de vacaciones por unos días... en algún momento te compartiré esa historia. En la preparatoria fui voleibolista seleccionado estatal durante la preparatoria y alternaba mis tardes entre las canchas de juego y el ocio sano de mis mejores años. Libré la batalla de los exámenes yendo siempre unos cuantos pasos adelante de ellos ya que junto con un grupo de amigos descubrimos una ingeniosa manera de apropiárnoslos días antes de su aplicación... y que por cierto, esa también es otra historia que habré de escribirte. Durante la carrera de psicología siempre fui el único hombre en grupos mayores a veinticinco mujeres... en pocas palabras, cada estadio formativo de mi vida lo tengo registrado de forma primorosa y afortunada; de tal suerte que aquel 19 de mayo de 1997, dos días después de mi graduación, fui a visitar a Lourdes Ocampo Coria, mi maestra mas querida de la preparatoria, para saludarla y orgullosamente decirle que ya me había graduado, que ya podíamos hablar de colega a colega. Yo no sabía que ella había pasado de maestra de cátedra a Directora. Me preguntó por mis planes futuros y le conté algunas fantasías que en mi mente traía. Me paró en seco diciendo: - Gnozin, ¿porqué no te pones a trabajar ya?, me quedé helado; si esa era la franqueza con la que se estilaba hablar entre colegas prefería la posición de antaño. Me ofreció trabajo como maestro de D.H.P. (Desarrollo de Habilidades del Pensamiento) y necesitaba mi respuesta en ese mismo momento para inscribirme en la capacitación que precisaría tener para poder impartir esa materia. Necesitaba mi respuesta inmediata para tramitarme los viáticos que necesitaría durante las dos semanas y media que estaría en Monterrey. Necesitaba mi respuesta ahí mismo porque el curso iniciaba en dos días y tendría que irme al siguiente... me tomó como cincuenta segundos decidirlo: me fui a Monterrey.
Cuando llegué de mi cursito de D.H.P., Lourdes Ocampo, que me había contratado de palabra y que a mi llegada veríamos los asuntos esos del sueldo, condiciones, etcétera, ya no trabajaba para el Campus Sinaloa, sino que ya se encontraba presidiendo la recién nacida Rectoría de Tecnología Educativa de la Zona Pacífico del Sistema ITESM dejando como Director de Preparatoria a otra persona, que tengo entendido y a la fecha, aún se encuentra en el mismo puesto.
Recién desempacado de la escuela y sin una hora de trabajo de oficina todavía, regresaba de un curso al que otros maestros con años de entrega a la institución habían aspirado a tomar. Yo no lo sabía. Yo acababa de salir de la escuela y aún no distinguía la diferencia con el trabajo porque mi primer encomienda laboral fue tomar un curso de capacitación. Para mí era lo mismo y por eso yo creía que todos éramos amigos. Craso error. A mi llegada ya me estaba esperando una parranda de rumores e intrigas que se había estado fraguando durante mi exilio. Compañeros de trabajo con los que aun no convivía y ni conocía, ya tenían una idea de mí como furtivo advenedizo que usufructuaba inmerecidas glorias. Hubo chismes, críticas, envidias, celos, víboreo, enredos, discordias, traiciones, sabotajes, resentimientos, embrollos, mitotes, etcétera. Hilario Recio Sánchez, que sería mi jefe inmediato como Coordinador de Desarrollo defendió mi puesto con los altos mandos de entonces porque yo estaba siendo despedido del trabajo que aún, formalmente, no había sido contratado. Hilario participó como co-instructor del curso que tomé en Monterrey y, pese a que mi desempeño en el mismo no fue del todo plausible, algo prometedor debió haber visto en mi para solicitar de manera formal y oficial mi incorporación al Campus.
Así entré al Tec de Monterrey en Culiacán, como asistente de la Coordinación de Desarrollo que Hilario gestionaba. Durante ese primer semestre trabajamos juntos en la creación de un libro editado por Trillas: Pensamiento Critico y Creativo en coautoría oficial con una maestra de la Universidad Virtual (UV). La editorial en convenio con la UV, le publicaba libros a sus maestros para usarlos como material de apoyo en los cursos que ofrecían. Yolanda Cázares, también psicóloga y mi maestra de preparatoria, era la directora de ese programa y convenio. La maestra coautora del libro Pensamiento Crítico y Creativo trabajaba para Yolanda. Durante ese semestre Hilario y yo dedicamos dos horas diarias al planteamiento de un modelo para activar y despertar el potencial creativo del ser humano. Dedicamos enteros e intensos fines de semana de confrontaciones cognitivas. Al calor de la emoción creativa y el beneficio experimentado con el intercambio de ideas, Hilario invito a la también colega para que viniera de Monterrey y nutrirnos con el enriquecimiento de los tres. Vino en dos ocasiones y así también logró sólidos avances en la parte que le correspondió. Al final yo tuve el honor de escribir el prólogo de la primera edición porque en la siguiente hasta Hilario desapareció del mapa. En una hoguera de disimuladas discordias la maestra coautora le dio “golpe de estado” a Yolanda y se quedó con su puesto. Una vez instalada en la relación directa con Trillas reeditó el libro y nuestro esfuerzo, dedicación, entrega y mutua colaboración quedaron reducidos a las cenizas de un recuerdo incierto que el viento de los tiempos habría de hacer escurridizo con los años. Sacó a Hilario de la jugada y mi prólogo paso a formar parte de su prefacio. Me tomo casi dos años entender como operaba la cultura sobre las pasiones humanas en la vida real mas que en los libros de psicología... todo esto fue hace 10 años y tengo entendido que en este momento el TEC ha mejorado bastante su ambiente de trabajo.
Desde fuera y con la claridad de guerrera experimentada, Arcelia Ramos Monobe me rescató del muladar en el que estaba, sin conocerme confió en mi y me invitó a trabajar con ella en la Dirección de Tecnología Educativa y Desarrollo Académico del campus... esa... también es otra historia. Con ella experimenté la diferencia de trabajar en un ambiente sin ambages ni dobleces y aprendí que puedo permitir ser devorado por una cultura organizacional o bien, causar un impacto constructivo en la misma. La bondad de Arcelia no esta reñida con su disciplina ni eficacia personal. Hace siete años que dejé de trabajar con ella y sigo aprendiendo de sus lecciones para las que entonces no estaba preparado. Gracias Arcelia por haber sembrado parte de tu legado en el corazón de mi corazón.
Con Dios y contigo: Gnozin

jueves, diciembre 06, 2007

EL CUENTO

"Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte; los valientes gustan la muerte sólo una vez."
William Shakespeare

En realidad fue un experimento. Nunca antes lo había intentado y francamente, aún no tengo algo en claro de como se hace uno. Siendo parte de las festividades en la Feria Internacional del Libro (FIL), una amiga me invitó a participar en un concurso de cuento cuya convocatoria ya estaba cerrada, era para residentes de Guadalajara, tanto legos como profesionales y la premiación sería una de las actividades de cierre del último domingo de la FIL. Estaba a dos semanas de dicha fecha y me sentía tan temeroso como emocionado de exponerme al juicio de profesores expertos en letras y estructuras literarias. Pues con temor y todo me aventé al ruedo. Escribí mi primer cuento al arrullo del canal Rosales, a un lado de la algarabía, graznidos y aleteos que los gansos, atraídos por la muchedumbre que beneplácitamente les arroja migajas de pan mientras comen, en medio del barullo de la gente que también desayunaba campestremente en el bien nutrido y exquisito bufet de LA CHUPARROSA ENAMORADA. Así y sin más, me dispuse a escribir una idea que se desarrolló al vuelo mientras la tecleaba a partir de lo único que tenía y que era su título: 29-2-92.
Si eres lector frecuente de esta columna quizás ya lo hayas notado: los números siempre me han llamado la atención y ver el registro de las horas, los días, los folios de número consecutivos de repente me desconciertan. Una de mis adicciones mas férreas es la de la lectura. Todos los días lo hago y no puedo empezar la lectura de ningún libro a condición de por lo menos acabar el capítulo una vez iniciado. Al terminar un capítulo siempre escribo tres datos: LUGAR, FECHA y HORA. Resulta espeluznante notar la regularidad con la que aparecen números extraños tales como, las 10:10, las 11:11, las 12:12, las 1:23, las 13:45, etc. esto mismo le comentaba a mi amigo y propietario de la CHUPARROSA ENAMORADA mientras escribía el cuento cuando el me comentó que existe toda una filosofía o un culto alrededor de ese tipo números. Yo le dije que el 29-2-92 simplemente me había llamado la atención porque conjuga 3 hechos en particular: corresponde a la fecha del 29 de Febrero de 1992 (año bisiesto), es un número capicúa, y que como tal; se lee igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda; y el otro hecho es que por la naturaleza de lo que el número representa, solo se repite cada 100 años. Por esas razones quise titular mi cuento con ese número, en representación de lo que significa EL DESTINO para mí, y es que, lo veas por donde lo veas, lo leas por donde lo leas, lo que te toca te toca, al menos en un 50% de la calidad de tu vida... así fue la historia de nuestro personaje principal en dicho cuento y que al final de estas líneas te daré la dirección de donde lo puedes leer porque lo que te quiero decir, que no he dicho y que estoy a punto de decirte es que NO GANE pero quedé como finalista y ya fue publicado el primer cuento de mi vida. Me falta mucho por aprender de esto de las letras y aspiro a ser escritor. Como experimento empezaré a escribir un cuento a la semana para un espacio similar a este y que por su extensión cada cuento será repartido en tres días (tentativamente lunes, martes y miércoles). Solicito tu apoyo moral e intelectual en este proyecto porque estoy consciente que NO SÉ cuales son los elementos básicos que debe incluir un cuento, no sé cual debe de ser su estructura narrativa ni si existen condiciones particulares en el manejo del tiempo, personajes, etcétera. Mucho he meditado acerca de tomar o no clases de literatura y al final, creo que la mejor medida es de quien me lee. Por eso te solicito apoyo para que plasmes tus opiniones, sugerencias, observaciones y demás en correos electrónicos o en la página en donde se encuentran todos estos artículos. Te invito a participar en este experimento. Se aceptan críticas, comentarios y, cómo no, felicitaciones... el espíritu de esta solicitud e invitación es el de pulir las gracias de este escritor en ciernes que anhela algún día presentarte en forma de libro algo digno. Hace un año no me gustaba lo que leía de lo que escribía y ahora ya empieza a gustarme. Hace meses empezamos con los martes de Sobremesa Café que han sido toda una aventura y un reto existencial de exponernos al intercambio de sentires y pensares de temas de vida tales como la TOLERANCIA, la EDUCACION, los VALORES, el HONOR, etc. A veces somos pocos, otras veces nos juntamos bastantes; entiendo que hay ocasiones en las que no podemos participar en todas aquellas actividades que queremos. Si te gusta lo que lees o si no te gusta te solicito me lo hagas saber, enséñame a escribir mejor a través de tu sensación. Habrá momentos en los que estés en disposición de escribirme y otros en los que no... esta bien. No existe el compromiso formal ni oficial de hacerlo de manera regular, lo único que te pido es que si algo te mueve para bien o para mal, me lo hagas saber, ya sea por correo electrónico o, en la siguiente dirección: http://sobremesa.gnozin.com, ahí encontraras todos los artículos hasta hoy aquí publicados. También se encuentra el cuento que te acabo de mencionar. Me despido agradecido con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras

miércoles, diciembre 05, 2007

DILIGENCIA - COLABORACION NUPCIAS

“¡Le voy más a la cigarra!”
Jesús Ramón Hernández
(mi compadre Chuyo)

Rondábamos por los 28, yo recién cumplidos y él a unas semanas de cumplirlos, estábamos sentados en la mesa 22 del Panamá de Gobierno haciendo, cómo no, desde entonces la sobremesa del desayuno, cuando le enceste una pregunta que hacía meses me ardía en las entrañas y que a él le tomó por asalto y desconcierto echando de un golpe hacia atrás cara y cuerpo al terminar de pronunciarla: “Si tuvieras que elegir un estilo de vida chuyo, ¿a cuál le apostarías?... ¿al de la hormiga o al de la cigarra?... a ver, a ver... otra vez... siii... mira, si tuvieras que elegir entre un estilo de vida y otro, ¿a cuál le irías?, ¿a la hormiga o a la cigarra?... es que no te entiendo!!!... ok, le dije. Si estas enterado de que parte del legado cultural universal esta nutrido por fuentes y elementos diversos. Entre ellos hay pinturas, esculturas, literatura, etc. Dentro de los géneros literarios existen los cuentos, las crónicas, los poemas, las fábulas, las epopeyas, las novelas, etc... ay ya!... ¿te refieres a la fábula de la hormiga y la cigarra?... No Chuyo!!!, me refiero a la tortuga y la liebre!!!... por supuesto que me refiero a la fábula de la hormiga y la cigarra!!!... y ya que se repuso de mis intolerancias y reproches con aire jovialmente resuelto me dijo: “Le voy mas a la cigarra” y yo le dije, fíjate que yo también.
En ese entonces ni él ni yo sabíamos que su noviazgo se precipitaría al grado que en un par de semanas se comprometería a matrimonio y casaría a finales de ese año, el 29 de Diciembre de 2001 en la ciudad de Méxicali, B.C.N.; boda de la cuál fui testigo de honor y el único amigo, entre los compañeros de la generación de preparatoria, que estuvo ahí con él... apoyándolo en ese brinco al vacío. La celebración fue algo dignamente sencillo, al aire libre en una terraza del segundo piso de una quinta a las afueras de la ciudad y una taquiza que habré de recordar hasta el último de mis días como la mejor parranda de tacos en toda una vida de buen comer. Un comal, una joven amasando tortillas con MASECA y su mamá por lado con una exhibición de recipientes repletos con todos los contenidos habidos y por haber de tacos: rajas, bistek ranchero, chicharrón en salsa verde, frijoles, cochinita, carne deshebrada, puré de papa, fajitas de pollo, carne machaca, etc. y yo comí de todo con todas sus salsas. Disfrute estar ahí, me sentí muy cerca de mi, ahora, compadre Chuyo y entre los ires y venires no reparé en un pequeño detalle: ni regalo de bodas les di. Con los años me he dado cuenta que ese desaprensivo descuido mío no fue tomado a mal y mi compadre Chuyo, que le iba más a la cigarra, ha tenido que hormiguear mas de lo que pudo imaginar. Con esposa, hija y bebé en proceso los tiempos no le dan mas que para edificar su hogar.
Yo no sé si La Fontaine (autor de la fábula de LA CIGARRA Y LA HORMIGA) originalmente haya pensado en el matrimonio como labor de hormiga, sin embargo a mi me ha tocado ver a muchas CIGARRAS convertirse en HORMIGAS después del matrimonio. Tanto mi compadre Chuyo como mis hermanas, ejemplares CIGARRAS PEREGRINAS, han tenido que transformar sus vidas en pos de un HORMIGUERO y grandes son mis sospechas de que voy pa´hormiga aunque no quede ni la sombra de la cigarra que toda mi vida he sido, y el primer ejercicio de ceñir mis voluntariosos ímpetus de celebración con alfombra roja, clarines y trompetas, al bienestar económico común entre Nora Patricia y yo, será el de no hacer FIESTA y celebrar lo que es íntimo en privado. Ella aún no recibe de mis manos las ARRAS y ya esta cuidando la economía de nuestro futuro hogar. No habrá salón, vals, liguero ni danza Húngara. No habrá conjunto, violines ni tambora. Tampoco habrá estrés ni presiones pre matrimoniales por lo mismo. No habrá lista de invitados ni de excluidos y quizás, con un poco de suerte, tampoco habrá regalos de compromiso.
Esta decisión fue tomada hace un par de días y ha sido una experiencia liberadora. Lo más curioso de todo es que a cuanto amigo y pariente se lo he comentado lo ha celebrado y aplaudido como algo sensato y prudente... ¿porqué entonces socialmente seguimos permitiendo prácticas de derroche si internamente muchos creemos que el mismo dinero de música, bebidas y cena puede ser mejor aprovechado?
En fin... esta es solo una pregunta en la que me quedo pensando porque... muchas veces es más fácil vivir al amparo de la aprobación colectiva que vivir la propia vida.
Con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras

jueves, noviembre 29, 2007

EXPERIENCIA RELIGIOSA

"Los fanatismos que más debemos temer son aquellos que pueden confundirse con la tolerancia."
Fernando Arrabal

Debo de haber tenido 9 años cuando viví mi primera “experiencia religiosa”. Estaba en tercero de primaria en un colegio particular con oficial orientación católica. Era lunes y como de costumbre, nuestra maestra, la madre Rita, le pidió al grupo que levantaran la mano aquellos que hallasen ido a misa el día anterior. Fuimos varios los obedientes. A cada uno le fue preguntando de forma directa el nombre de la parroquia a la que había asistido, al tiempo que ella mencionaba al párroco que allí oficiaba. Uno a uno fue respondiendo y cuando toco mi turno, en plena y franca inocencia describí los hechos:
-“No se como se llama la parroquia madre… es más, no era ninguna “iglesia normal” (en ese entonces aun no distinguía la diferencia entre parroquia e iglesia), era como una bodega. No había santos ni imágenes de la Biblia, no hubo comunión (la comunión era un tema de todos los días porque nos estaban preparando para nuestra “primera comunión), pero todo fue muy bonito madre. De hecho no fue misa de una hora sino de todo el sábado y todo el domingo. Fue como un retiro espiritual. El primer día nos dieron catecismo de manera muy diferente. Jugábamos y aprendíamos. Cantábamos y nos reíamos. Me gusto mucho madre. A ratos estábamos todos juntos, chicos y grandes en la bodegota que le dije, y a ratos los grandes por un lado y nosotros por otro. Hasta hicimos una obra de teatro de cuando venían persiguiendo al pueblo de ISRAEL y el patriarca con su bastón abrió el mar para poder pasar y que luego los malos se ahogaron… Como se llamaba ese señor madre?… Durante las misas la gente se agarraba de las manos y bailaban como festejando. Como le digo, todo era bien bonito. El domingo hubo bautizos en el río madre, igualito como bautizaron a Jesús un día; y yo quise saber que sintió nuestro señor cuando lo bautizaron. Estaba bien emocionado… ”
En esa parte del relato “algo” pasó. El rostro de la madre cambio. La mirada que en un principio me dirigía se tornó de pocos amigos. Frunció su ceño, agudizo su mirar y mientras se aproximaba a mi escritorio me veía por encima de los lentes al tiempo que mí crónica iba perdiendo entusiasmo y mi cuerpo iba siendo invadido por un terror sin explicación. No sabía que era, pero estaba seguro que se aproximaban malas noticias y parecía tener que ver con algo que había dicho, y yo no sabía que. Me tomó por asalto del brazo y me levanto de un jalón, mi quijada empezó a temblar y sin darme cuenta, ya estábamos en “LA DIRECCION”. –“Aquí te quedas hasta que llegue la madre Directora y ella sepa que hacer contigo”. Me encontraba en una diminuta sala de espera entre su oficina y el pasillo, que entonces me parecía inmensa y fría. Siempre he sido “alto”, sin embargo esa es la única vez en mí vida que recuerdo no tocar el piso con mis pies estando sentado. Tanto física como emocionalmente me encontraba con los “pies en el aire” y no sabía ni que terreno estaba apunto de pisar. Después de una eternidad, la madre Directora entró y salió un par de veces sin dirigirme la mirada. Posteriormente llegó acompañada de mi mamá… ¿Cuántas veces me había repetido mi madre que lo último que ella quería era que la mandaran llamar por tener un hijo “desastroso”?. Yo ya estaba lo suficientemente aterrorizado como para que llegara mí madre. Seguía sin saber cual era mi error y estaba seguro que sería terriblemente condenado, sin derecho a réplica y que, en el caso de que tuviera la osadía de abrir la boca, solo sería usado en mi contra. Mi mamá negó haber estado enterada, siendo que yo le dije que iba a ir a un “retiro espiritual” con unos vecinos. Yo había escuchado, creo que de ella, que esos vecinos eran “protestantes” sin embargo nunca entendí a ciencia cierta que era eso. Para mí eran personas normales cuya piedad la vivían mejor que en mi casa.
Ese día lo supe. Los protestantes no eran de nuestra misma religión, no creían lo mismo que nosotros y, sobre todo, no creían en la Virgen María. Con mi bautizo en el río, yo le había dado la espalda a la Virgen, negándole mí Fe y eso, LA VIRGEN MARIA NUNCA ME LO IBA A PERDONAR!. Eso fue lo que dijo la madre y mi mamá en medio de ese regaño tan solo guardo silencio. Esas palabras retumbaron en mi conciencia día tras día. Por las noches le lloraba a LA VIRGEN para que me perdonara. Era la encarnación del remordimiento que alcanza a experimentar un niño a los 9 años. No existía sobre la tierra alma más perdida que la mía. Si mi culpa en ese momento hubiese sido repartida a partes iguales entre todos los culiacanenses, la ciudad entera se hubiese hundido como otra hora Sodoma y Gomorra. Cargue con eso durante semanas. Mis noches eran largas y pesadas. No sabía, y ni señal tenía, de que había sido perdonado. Me cansaba de llorar y supongo que caía rendido en un sueño superficial y poco reparador. Me levantaba con ardor en los ojos y el pecho oprimido. Estaba francamente cansado.
No sé como se disolvió ese malestar ni en que momento se resolvió. Hoy entiendo que me estaban corriendo de la escuela que mis padres en su momento consideraron la mejor opción para mi educación. Puedo darme cuenta que a mi mamá “le ganó” su necesidad de quedar bien con una institución sin voltear a ver antes, su propia necesidad o la de su hijo.
Es tan fácil no saber… lo veo todos los días mientras vivo mi labor. Soy Psicólogo de profesión y vocación. Estudié maestría en psicoterapia, me encuentro estudiando un doctorado y tengo contacto con muchas personas al mes intercambiando cara a cara o por medio de grupos de crecimiento personal. Lo normal es no saber y con ello padecer los estragos de nuestras propias fantasías y expectativas. No sabemos lo que necesitamos, no sabemos que hacer, no sabemos muchas cosas y eso es natural. Tengo derecho a no saber todo acerca de todo. Tienes derecho a no saberlo también. Puedo y puedes preguntar. Nos corresponde reclamar tal derecho e incluso pedir tregua en un momento incierto.
Cualquier comentario, comunícate conmigo a yosoy@ gnozin.com, sobre todo si te gustaría abordar algún tema en particular.
Con Dios y contigo: Gnozin

sábado, noviembre 24, 2007

PROGRESO

"El hombre razonable se adapta al mundo; el irrazonable intenta adaptar el mundo a sí mismo. Así pues, el progreso depende del hombre irrazonable."
George Bernard Shaw

Hace 20 años un amigo mío, seguido y minuciosamente observado por su abuela (qepd), abrió el refrigerador de su casa, sacó un topperware con frijoles, sirvió un poco de los mismos en un plato, les rayó queso tipo manchego, abrió la puertecilla del recién estrenado horno de micro hondas y se dispuso a darle una demostración de como usarlo... ¿Cuánto quieres que le demos de tiempo al horno para que hiervan los frijoles y se funda el queso Herlinda?, ¿con un minuto?, ¿dos?, su abuela movió en negativa la cabeza pujando de incredulidad y al minuto y medio que el aparato dio el campanazo, Herlinda miraba a su nieto con la suspicacia que únicamente el dolor de muchos desengaños acumulados pueden reflejar; mi amigo abrió la puerta del horno, sacó el plato con queso fundido sobre los borboteantes frijoles que en vertical bufaban un cilindro de humo como una fogata en una noche sin viento. ¿Cómo la ves Herlinda?, convirtiendo todas sus dudas en asombro. ¿y en donde esta la lumbre que caliente así de rápido? preguntó... a la abuela de mi amigo la había rebasado la tecnología.
Apenas van a ser dos años que este mismo amigo le quiso demostrar a su mamá el funcionamiento de un programa en la computadora. Se trataba del “Google Earth”, un tremendo simulador de visión satelital que ofrece la ilusión de explorar cualquier rincón del planeta desde una vista espacial. Básicamente lo que este software hace es brindar la ilusión al usuario de que puede tener una vista de cualquier rincón del globo desde algún satélite, ya que tiene registrado palmo a palmo del planeta en una secuencia de fotografías. También tiene otras características como bases de datos de establecimientos, restaurantes, lugares turísticos de cada ciudad, etc, sin embargo lo principal es que puedas tener la experiencia que todo esta sujeto a vigilancia desde una pantalla... eso y el Big Brother de la novela “1984” me parecen lo mismo. El caso fue que cuando la señora vio la primera fotografía del planeta vista desde el espacio y mi amigo empezó a correr el programa como un lente zoom primero sobre el América, luego sobre nuestro país, después Sinaloa y al último Culiacán, su mamá exclamó: Ay Dios!!!.... no, no, no!!!, eso no esta bien, y moviendo los brazos como aspa vientos sobre su atribulada cabeza huyó de la recámara hacia sus dominios: el horno de micro hondas que años antes asustó a su propia madre.
Desde hace varios años los médicos han estado incorporando a su práctica la tecnología de punta. Casi todos los nutriólogos cuentan con un especie de volante de automóvil chico que te mide el porcentaje de grasa en el cuerpo en menos de un minuto, que es el tiempo que tardan los imperceptibles impulsos eléctricos en pasar de una mano a otra recorriendo todo el cuerpo. Al parecer ese equipo tiene registrados la densidad y la conductibilidad de los órganos, músculos, huesos, etc; de tal manera que con los debidos cálculos, promedios, porcentajes y algoritmos, se puede saber con el puro tiempo de recorrido de la descarga eléctrica, cuanto de grasa obstruye el camino. Existen también equipos impresionantes como la resonancia magnética que dejan a los arcaicos rayos “X” en la edad de bronce. Y lo que acabo de conocer en esta semana deja cualquier noción de avance tecnológico en la edad de piedra. Se trata de un equipo médico que mide la frecuencia vibratoria de cada célula del cuerpo... a ver... me regreso tantito para intentar explicar esto desde donde yo mismo y hasta donde lo entiendo.
Desde el punto de vista cuántico, todo cuanto existe en la naturaleza es ENERGIA y esta vibra en diferentes niveles y frecuencias. Bajo este principio, todo vibra incluyendo nuestros cuerpos. Cada célula, cada órgano, cada sistema de nuestro cuerpo tiene su propia frecuencia vibratoria y ya existe un aparato que tiene registrados en su disco duro, la frecuencia vibratoria óptima de cada célula del cuerpo. Este mismo aparato tiene la capacidad de detectar en menos de diez minutos 7, 000 aspectos del organismo, es decir, células, tejidos, hormonas, aminoácidos, etc., y no solo detecta “las manchas”, como dice mi ´apa, sino que también te da “el trapito” porque tiene la capacidad de enviar a esa célula en particular, la energía cuántica que corresponde para sanarla... francamente... esto parece ciencia ficción. Cuando me lo platicaron, no lo creí del todo y me ofrecieron una prueba y pensé, voy a tomar agua para facilitar la conductibilidad de la energía y que la máquina haga mejor su trabajo. Mientras me tomaba mi botella de agua se me ocurrió que si el equipo media de todo a todo, podría entonces detectar si traigo mucha o poca agua en el organismo, fue entonces que me bebí litro y medio de agua sin que los TERAPEUTAS QUANTICOS lo supieran. Me conectaron una bandas en la cabeza, tobillos y muñecas, corrieron un software en la computadora y, en siete minutos apareció el primer listado de mi condición física. El renglón más alarmante de los 7, 000 aspectos fue ALTA RETENCIÓN DE LIQUIDOS. La terapeuta me indicó que había detectado una irregularidad (no mencionó cual), que aplicaría un remedio cuántico durante un minuto para ver la reacción y zas!, no pude más, después de ese minuto y sin poderlo remediar, le pedí me desconectara de esa cosa porque me iba a orinar. Corrí al baño como pude y al volver me explicó indicándome el renglón en la pantalla que dictaba: ALTA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS, y que por eso me había aplicado un “remedio diurético” a nivel cuántico. Fue entonces cuando yo también le confesé lo que había hecho con la intención de observar la confiabilidad del equipo. Pasaron cuatro horas volando (aunque un tratamiento ordinario dura una hora y media) y los exámenes revelaron hasta mis caries con todo y amalgamas.
Quieres saber más al respecto?, entra a la siguiente página www.quantumlifehealthcaregdl.com. De hecho viene una persona de Guadalajara a dar terapias aquí en Culiacán y solo estará HOY y MAÑANA Lunes. Si quieres informes háblame al 752096 o 98.
Con Dios y contigo: Gnozin

lunes, noviembre 19, 2007

PREMIO ACENTO

A continuación comparto con mis lectores de esta SOBREMESA este mi primer CUENTO con el que estoy participando en un concurso de la Ciudad de Guadalajara y cuyo premio será declarado y entregado el día Domingo 2 de Diciembre de 2007 en la Feria Internacional del Libro... hijole!!!... por supuesto que aspiro a ganar, para ello te solicito una autentica plegaria y esperemos lo mejor... provecho!!!

29-2-92

Terminó precipitando aquello de lo que estaba renegando y en un intempestivo desatino aceleró el ritmo del encuentro con su destino. Hacía años que con grandes esfuerzos había dejado la bebida, su única mancha en toda una vida impoluta, para que la doctora sin piedad le dijera que no había nada por hacer ante su avanzada cirrosis. Entonces corrió a su viejo refugio de penas que había abandonado desde el día en que le prometió a su mujer dejar de beber. Una semana después de la promesa tuvo que luchar contra todos sus deseos de llorar tomando en la cantina. En seco resistió cuando su única hija, por irse con el novio, lo abandonó y ni una nota le dejó. Fueron doce años de distancia y al entrar pudo notar que la taberna se encontraba tan lóbrega y pestilente como entonces la había dejado e Ignacio, el mismo cantinero ahora envejecido, limpiaba la misma barra mas gastada con lo que parecía el mismo trapo de siempre. Al fondo en una esquina parecían estar enzarzados en la misma partida de dominó los mismos parroquianos de antaño.
¡Perra vida de ingratitud! gritó el hombre estrellando el tarro sobre la barra. ¡CIRROSIS pinche Nacho!, ¡tengo cirrosis!. Toda una vida de bien portado para salir con esto... no es posible que haya seguido todas las reglas desde chico, que haya jugado limpio en todas partes, cumplí cabalmente con las leyes de Dios y del hombre para recibir en premio esta puñalada por la espalda. ¡No se vale!
Jamás conoció a su padre que desapareció de la vida de su madre cuando supo que estaba embarazada. Kaín Alberto, su único hermano gemelo, fue enfermizo desde la cuna, de manera que él, Francisco Abel, aprendió a no darle molestias ni preocupaciones a mamá desde chiquito. Fue un niño modelo, de buenas calificaciones y excelente conducta. Las maestras de todos los años siempre se expresaron de él como el alumno que todo profesor quisiera tener. Se apegó a lo establecido sin ningún cuestionamiento. Discretamente y en silencio fue ganándose su lugar en la vida. Nunca se metió en problemas con nadie ni se enredó en mitotes, chismes ni intrigas. Jamás criticó, juzgo ni condeno ociosamente a alguien. Recién cumplió los veinte años, se casó con la única mujer que intimó y solo después de cinco años de noviazgo a manita sudada y visitas regulares en la sala. Nunca faltó a la escuela ni falló en sus obligaciones de estudiante pese a haber crecido trabajando en humildes labores de jornadas agotadoras. Repartió periódico con excepción de los domingos y martes, que eran los días de mayor carga y descarga de los camiones repletos de frutas y verduras en el mercado de abastos de Mazatlán. Fue hasta que conoció a Eva Luz que sintió el tamaño de su pobreza y aspiró a un trabajo fijo. Así entró a la compañía que habría de darle trabajo y sustento hasta el último día de su vida: Teléfonos de México, sin ninguna oficialidad de puesto más allá del chico “IBM” porque atendía a todo aquel que lo requería llamándolo con la consabida expresión “y ve me a traer esto”, “y ve me a llevar aquello”. El chico “IBM” diligentemente fue escalando y pasando por todos los puestos hasta alcanzar su máxima estatura detrás de un escritorio encerrado a cuatro paredes y arrastrando el lápiz en hojas cuadriculadas de contabilidad y estados financieros. Sin plantas ni ventanas, enclaustrado en el aire acondicionado, paso sus últimos veinte años, sin más contacto que el de los número de la compañía.
En esos desahogos estaba, alternado banderitas de tequila y cerveza como cualquier otro viernes de su vida pasada, cuando en voz alta sintió la revelación: ¡no tengo porque seguir así!, me largo a vivir mi vida y lo poco o mucho que me quede habré de hacer lo que me venga en gana; y sin avisar, ¿a quién?, arrancó por la carretera internacional número quince rumbo a Guadalajara. Al pasar por Escuinapa vio el reloj y eran las 23 horas con 30 minutos, sin reparar porque ni para que, hundió con mayor fuerza su pie en el acelerador dejando una estela de polvo, tan solo para, 55 kilómetros mas adelante y siendo las 12 en punto de ese 29 de Febrero de 1992, encontrar la muerte en un derrumbamiento de puente.
Fin.

jueves, noviembre 15, 2007

JOAQUÍN

“En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra”.
Voltaire

En un desatinado intento por hacer justicia a mi manera terminé recibiendo una de las mejores lecciones de honorabilidad y rectitud que he tenido en mi vida. Me encontraba dando diplomados de Desarrollo Humano desde El Fuerte (colinda con Sonora) hasta Teacapán (cuya bahía es compartida con Nayarit) a través de la Escuela Normal de Especialización del Estado de Sinaloa (ENEES) que los ofertaba al magisterio de la SEPyC. La agenda estaba tan apretada que precisé compartir trabajo con terapeutas colegas de Los Mochis y Mazatlán para cubrir todas las plazas. Siempre fue cuestión de llegar a la mayor cantidad de seres humanos y maestros en búsqueda de crecimiento personal que de ganar mas dinero vendiendo el trabajo de otros; cada terapeuta recibió tal cual lo que se cobró por sus horas de labor al final de cada módulo impartido y compartido. Como director de esos programas estuve tanto en las aperturas como en las graduaciones de cada curso, sobre todo en estas últimas ya que por un lado los participantes demandaban mi presencia en el cierre de cada ciclo para escuchar unas palabras de aliento y por otro los instructores solicitaban su último pago en la clausura.
Era sábado y mientras yo terminaba el segundo módulo del Diplomado en Inteligencia Emocional en las instalaciones de la ENEES en Culiacán, el psicoterapeuta Marcelino Romo estaba concluyendo el tercero y último módulo del Diplomado en Liderazgo y Gestión Escolar en Los Mochis. Yo cerraría la sesión a las 13 horas para llegar a tiempo a la ceremonia de clausura a las cuatro de la tarde en el Centro de Maestros correspondiente, ya tenía todo listo y dispuesto: disfraz de saco, corbata y camisa manga larga en el carro, las anotaciones con los lineamientos generales del discurso que daría los traía bien doblado dentro de mi cartera y, como no, un sobre con los honorarios de Marcelino dentro de mi inseparable mochila que, a donde sea y con gusto cargo a cuestas por su variado y nutrido contenido: computadora, cuaderno de apuntes, plumones marcadores y diversas plumas de colores para subrayar cuanto leo. También traigo algunos cables y adaptadores para la computadora, ocasionalmente una o dos revistas según la ocasión, tarjetas de presentación, etc. ese día el arsenal que traía compartía espacio con el último pago de Los Mochis.
Todo se encontraba en orden siguiendo el curso de la agenda hasta que al calor del entusiasmo en la última dinámica del día, sometí a concurso un libro sin estrenar que en mi mochila traía: EL SERMÓN DE LA MONTAÑA de Emmet Fox en editorial Obelisco. Anteriormente ya se los había recomendado y había generado cierto grado de expectativa al respecto por su dificultad para encontrarlo en las librerías de la localidad, casualmente el día anterior me había topado con una copia y no resistí la tentación de obtenerlo así tampoco me contuve para ofrecerlo en premio al maestro o maestra que desplegara mayor agilidad mental esa mañana. Al sacarlo desde el fondo de la bolsa también extraje, mas mecánica que conscientemente, el sobre del dinero que quedó, sin darme cuenta, encima del escritorio del maestro. Zaida Frías se llevó el libro y en medio de las despedidas jamás reparé en el pago en la mesa abandonado. A punto de pagar estaba en la caseta de cobro JUAREZ rumbo para mi destino, cuando buscando en la mochila el efectivo noté su ausencia y como en uno de esos flashazos de memoria que preceden a la muerte recorrí momento a momento del día hasta llegar al instante en el que saqué el libro: chin...!!! me reporché y ahí te voy de regreso a la ENEES tan solo para comprobar que estaba vacía con el carro del señor de intendencia y que ocasionalmente también hace las funciones de chofer de la directora pero él no se encontraba. Claramente podía imaginármelo en una cantina pidiendo bebidas a sus anchas, celebrando y festejando su providencial encuentro con la justicia divina en forma de dinero empaquetado. Le llamé a Marcelino explicándole lo sucedido para que no me esperaran y jamás olvidaré su respuesta: - Gnozin, también estoy contigo en esta y si no aparece el dinero extraviado, corro con el 50% de lo perdido para cuando me lo puedas pagar. No te preocupes, lo importante es mantener la calma y la claridad de pensamiento.
Entonces esperé con medrada esperanza al chofer conserje hasta bien avanzada la tarde, espere hasta las últimas luces del día que notablemente acaecía. Mientras esperaba mis fantasías catastróficas mutuamente se alimentaban y cuando ya estaba completamente intoxicado con mi proceder mental, pese al apoyo y receta de Marcelino, apareció en el horizonte de mi vista la camioneta de la escuela seguido de una polvadera que a su paso levantaba. Con la mano me extendió un saludo mientras se estacionaba y como un sabueso lo abordaba. Sonriendo me preguntó: es suyo verdad?, así es le dije. No se preocupe profe, ahi lo tengo en mi carro, de haber sabido que me estaba esperando me hubiera regresado mas temprano, lo que pasa es que me entretuve con unas vueltas de la maestra Aurora, bla, bla, bla, me explicó como fue que encontró el sobre y mientras me lo entregaba sin haberlo abrierto, yo que casi lo abrazo le comenté, noommmbre maistro, yo ya me lo había imaginado a usted en alguna cantina celebrando el dinerito caído del cielo... a como será usted profe, los años que tengo yo trabajando aquí son los mismos que los muchachos saben que cuanto cae en mis manos de objetos perdidos en realidad no están perdidos. Siempre he guardado y entregado cuanto me he encontrado. ¿Cómo voy a agarrar algo que no es mío profe?, pues si le dije y abrí el sobre en resignada actitud compensadora, saque un billete de 500 y le dije, tenga maistro, bien ganado. ¿qué paso profe?, me dijo en franco desconcierto y negativa. Muchas gracias maistro, esto es suyo. Joaquín me dijo, me llamo Joaquín y de ninguna manera le voy a aceptar ese dinero. Tenga el dinero Don Joaquín, ya hizo la obra buena del día, acomplétela aceptándome esta pequeña retribución como un agradecimiento personal. No se preocupe profe Gnozin, agradecido yo sé que usted esta, ah!... entonces pus entonces agarre el dinero Don Joaquín!!!, haga de cuenta que usted se ganó 500 a la buena pudiendo haberse ganado 6000 a la mala. No diga eso profe... a ver, ¿porque me esta usted ofreciendo dinero?... ¿por hacer lo correcto?. Mire, a Dios gracias trabajo tengo, y dos, en las mañanas soy conserje y hago los mandado aquí en la escuela y en la noche soy policía municipal, de manera que no se preocupe oiga. No es necesario que me premie por hacer lo que se debe hacer.
Y como dice el Catón en su columna: Fin.
Te espero el próximo martes en el Bistro Miró para nuestra Sobremesa Café semanal como siempre, a las 7. El tema será EL HONOR DE LA LABOR CUMPLIDA. No faltes!!!.
Con Dios y contigo: Gnozin

martes, noviembre 06, 2007

VAGABUNDO

"Las personas reales están repletas de seres imaginarios."
Graham Greene

En lo que abre sus ojos busca a tientas sobre el buró de su lado de la cama, el vaso con el residuo de agua que estuvo tomando a retazos durante toda la noche. El albor del día apenas si se filtra tímidamente por la ventana bañando de luz mansa toda la recámara. No son las 6 aún y mi madre ya esta consultando los presagios que le vienen, desde las tinieblas de su inconsciente mientras duerme, en su viejo y deshojado libro de sueños.
Crecí contagiado de la fascinación por lo onírico, desde que recuerdo mi madre y yo hemos compartido y alimentado la afición por la interpretación de lo soñado mientras dormimos... ´amá, soñé que platicaba con mi nana ¿qué significará soñar que hablas con un muerto?, hace mucho que no sueño que vuelo siendo que antes me pasaba muy seguido... verás que chistoso Gnozin, anoche soñé que se me caían todos los dientes... ah!!!... eso quiere decir que no te gusta batallar madre y que por lo tanto no quieres trabajar. Los dientes simbolizan nuestros principales recursos de sobrevivencia, con ellos todas los mamíferos y las bestias se defienden y/o alimentan. Ancestralmente enseñamos los dientes tanto para amenazar como para mostrar que no pensamos atacar, y según el tipo de exhibición comunicamos nuestra intención, gruñimos a colmillo pelado o sonreímos. Los esquimales suelen abandonar a sus viejos cuando estos pierden sus dientes porque nadie puede masticar los alimentos por ellos y se convierten en aperitivo de depredadores. Soñar que se te caen los dientes madre, denota cansancio o pereza de seguir masticando y machacándole a la vida... a ver Gnozin, solo dime una cosa: ¿eso tú lo leíste en alguna parte o me lo estas inventando?... ay madre!... parece que no me conoces, yo nada mas estoy jugando contigo...
Durante muchos años de mi infancia padecí la persecución de un tortuoso sueño recurrente en donde mis inquisidores, en un helado e iluminado entorno de quirófano, con grandes esfuerzos me acostaban desnudo sobre una fría plataforma plateada, al final de los estrepitosos forcejeos y visto desde la perspectiva de las luminarias, quedaba amordazado de muñecas y tobillos, en un cruz metálica formada con cubos de aluminio. La tortura iniciaba cuando me sabía solo, envuelto de una luz glacial y un frío polar que me desgarraba la garganta para respirar. A grito herido pedía clemencia y una voz como de otro mundo me ordenaba que me callara. Los próximos alaridos ya estaban justificados porque los gélidos cubos empezaban a separarse y yo a sentir mis extremidades desprenderse. A la fecha nunca he sabido morir ni me he aventurado a hacerlo aún estando en los brazos de Morfeo, durante aquellos entonces el vivo escándalo que hacía en la pesadilla me terminaba despertando jadeante y acezante en medio de la noche, sudando hielo para después enroscarme en tiritante posición fetal. Atribulado y confundido concluía que aquellas torturas de invierno debían de ser cosas del cielo porque las monjas siempre nos dijeron que el juicio del infierno era en llamas, pestilente a azufre y saturado de latigazos... esa creo fue la pesadilla más repetida de mi infancia hasta los 11 años sin embargo tengo una mas significativa que me dispongo a platicarte y que adivino puede ser un festín de símbolos para psicoanalistas.
Aun desconcertado por no saber ni como llegué ahí, me encuentro huyendo a tropezones con la única certeza de que mi vida corre peligro. Dando tumbos alrededor mío una inmensa muchedumbre también busca escapar de los perros bravos y de los apocalípticos jinetes cuyas capuchas no permiten conocer su identidad. Sin pena ni gloria el sol languidecido se hunde en el horizonte para darle paso a una noche densa y prematuramente anunciada con los oscuros nubarrones que desde siempre habían cubierto el cielo de nuestra suerte. Caigo de bruces sobre cabezas humanas recién decapitadas y horrorizado descubro que los frescos muertos son familiares míos, en un brinco me incorporo a la fuga con la claridad de que somos puros primos quienes estamos siendo perseguidos. Todo esta oscuro y en llamas, hay escombros desperdigados por doquier de las últimas ruinas que se mal sostienen de pie. El fétido tufo de la muerte se confunde con el aliento en cada respiración. Poseído por un terror nunca antes vivido logro vislumbrar bajo un árbol lejano a mi única esperanza de salida: un sucio y andrajoso vagabundo en harapos que me hace pensar, si tan solo intercambio mis ropajes por los suyos, fácilmente pudiera ahorrarme el inconveniente ese de los perros y verdugos... finalmente llego a un acuerdo con el pordiosero, sus ropas a cambio de las mías incluyendo un reloj y zapatos que el no tenía... resultado: salí vivito y silbando hasta perderme en el horizonte como en una escena final de vieja película del oeste hollywoodense.
Creo que hay sueños que marcan. Creo que hay seres imaginarios que también nos acompañan en la cabeza. Son nociones acerca de lo que significan las personas y las cosas en la vida por lo que nos guiamos y, estas imágenes nuestras no siempre corresponden a la realidad vivida empero si experimentada.
Ojalá me haya logrado explicar y tu me hayas logrado entender porque se me ha ido vida en la asimilación de ambos sueños como para pretender descifrarte sus códigos sin desvirtuarlos.
Te espero el próximos martes en el Bistro Miró a las 7 con el tema de la interpretación de los sueños. No faltes que se va a poner interesante.
Con Dios y contigo: Gnozin
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martes, octubre 30, 2007

REX

“Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse.”
Francois de la Rochefoucauld

El mismísimo 9/11, día de las torres gemelas, tuve un accidente del que aún no me recupero del todo: caí sobre una mesa de cristal y me astillé la mano derecha hasta atravesármela con todo el despostadero de vidrios. Convalecí durante meses hasta recuperar el movimiento gracias a terapias de ultrasonido y calor profundo todos los días. Había quedado deforme, con el brazo encogido y los dedos engarrotados. A cada mínimo movimiento correspondía una ráfaga de inclementes punzadas que me sabían a corto circuito y descargas eléctricas en cascadas. Yo que siempre he sido de fácil alarido aprendí a soportar sin ruido y ningún quejido el suplicio de mi brazo, precisé de cabestrillo para facilitar su marasmo y, como mujer embarazada, tuve que empezar a considerar mi nueva condición en cada movimiento para no hacerme daño. Visité traumatólogos, fisioterapeutas y hasta un cirujano plástico. El diagnóstico siempre fue el mismo: me había desgarrado el 80% del nervio medio y tenía dos alternativas, 1. Operarme sin ninguna garantía, ó 2. Tomar terapia de rehabilitación todos los días durante unos 5 ó 6 meses hasta recuperar la mayor parte del nervio dañado. El nervio medio coordina, controla y dirige todos los movimientos y sensaciones de temperatura y contacto de los tres principales dedos de la mano: medio, índice y pulgar. Cualquier daño afecta desde el hombro hasta las huellas digitales. Cuando escucho a alguien decir que tiene los nervios encrispados sospecho que no sabe lo que dice.
Hace dos semanas estuve en Hermosillo dando un curso y llegué a la casa mi hermana Aléteya para ahorrar gastos y principalmente, para convivir con ella un par de días y disfrutar a sus hijos en el pulso de sus rutinas que incluyen clases de natación, gimnasia olímpica y tareas escolares, amén de alguna película con palomitas al caer la noche, o compartir con ellos alguna historia familiar como su madre los tiene acostumbrados desde muy chiquitos para que ellos sepan bien a bien quien es quien de sus precesores. “Tío, tío, cuéntanos de cuando a mi tita (Liétay, mi otra hermana) la revolcó una ola en Mazatlán”... tío, tío, es cierto que cuando estabas chiquito mi mamá te cambiaba y mi tita de amarraba los zapatos?. Siempre en medio de brincos y escandalosos entusiasmos.
No sé si fue Santa Claus o los reyes magos quien se haya encargado de llevar al REX a esa casa, el caso es que desde su llegada, el perro ha sido la fascinación y alegría de mis sobrinos. Han aprendido la responsabilidad que implica tener una mascota y desarrollado sus lazos repartiéndose las tareas de bañarlo, limpiar su espacio o alimentarlo. Entre los tres lo cuidan y a veces hasta lo ignoran según sus ánimos.
El día que terminé de dar el curso me desocupe por ahí de las 4 de la tarde, le pedí raite a uno de los participantes que terminó dejándome en el negocio de mi hermana. Ella me pidió de favor que llevara a los niños a sus clases de natación, yo accedí con gusto y entonces, me entregó las llaves y dio instrucciones generales de llevarles lonches, jugos, etc para después de clases y como llegar a donde iba. Entre tantas indicaciones olvidó decirme que tuviera cuidado al abrir el portón para que el REX no se saliera en busca de aventura y yo olvidé por completo su existencia e ignoraba que tuviera un temperamento tan fugitivo. Como es de esperarse, mal se abrió la cortina y el REX salió al vuelo y detrás de él, como vagones, mis tres sobrinos con todo y niñera de cola. Al perro le debió de parecer un juego y en su sana diversión se dirigió hasta el Boulevard Morelos, amplió y de alta velocidad. Lo que alcanzaron a ver los niños no tiene nombre, el perro fue de lleno golpeado y con impacto como bola de billar lanzado, varios metros voló y como gato parado cayó para regresar al instante a agazaparse en su rincón. A regañadientes me llevé a los niños que querían quedarse a consolarlo y en la noche que llegamos con todo y mi hermana le contamos lo sucedido.
Ahí estaba el pobre REX, tembloroso todavía por el susto y el efecto de la adrenalina, buscando apapacho y consuelo. Lo subí a mi recamara y mientras boca abajo mi lectura disfrutaba, la cabeza le sobaba; en esas estábamos mimado y mimador cuando entró Diego, el más chico de mis sobrinos, y quiso abrazarlo, al hacerlo y por accidente, tocó una parte sensible del perro y este lo mordió en su mano... NO SUPE QUE HACER!!!... tenía seis profundas perforaciones en su mano derecha y lloraba como un cerdo en sacrificio, a gritos le llamé a su madre y con absoluto dominio atendió el caso como era debido. Con toda la entereza de madre experimentada, con paciencia y diligencia, con cuidado y arrullos de bebé, le fue lavando su manita mientras el niño berreaba y a mi el corazón se me apachurraba. Ella jamás apartó su amorosa atención del hijo herido, no lo regañó ni sermoneó. Lo lavó, lo curó y lo consoló con hipnóticos susurros hasta tranquilizarlo en sus brazos. Ella nunca vio que me estaba ahogando en el llanto de mi propia culpa. Había sido yo el del descuido, por mí se salió el REX, lo siguieron los niños, lo atropelló una camioneta . Por mi descuido el perro estaba lastimado y por lo mismo había mordido a mi sobrino. Ella jamás señaló el hecho que yo rumiaba en mis entrañas. Era mi culpa y parecía que mi hermana no le daba importancia mas allá de una circunstancia cotidiana. Así son los días cuando tienes niños, se accidentan, se tropiezan, se golpean. Son niños... esto me lo decía a media noche camino al veterinario para que atendieran al REX.
Me pase la noche en vela y vilo, carcomiéndome en remordimientos. ¿y si al Diego le queda su mano como la mía?, ¿y si la mordida le alcanzó a rasgar el nervio medio?, ¿y si le queda la mano cucha como yo la traje?... había que esperar hasta el siguiente día porque a esa hora no había médico rehabilitador pediatra y el niño de dolor gemía.
Una semana después volví a Hermosillo por otro curso y el REX andaba tan fresco como un adolescente y Diego estaba de vacaciones en Disneylandia con su mano intacta, fue entonces cuándo le pude contar en llanto a mi hermana todo lo que había sentido. Ella me dirigió su mas condescendiente mirada y me dijo: Ay Gnozin!, lo que pasa es que eres muy aprensivo con los niños... ya ves, ellos tan tranquilos y tu que te los llevaste cargando. ¿de qué te ha servido tanto psicología hermano?
Con Dios y contigo: Gnozin
El próximo tema de Sobremesa Café será LA CULPA. Te espero en el Bistro Miró... comentarios a yosoy@gnozin.com y los artículos están en http://sobremesa.gnozin.com

martes, octubre 23, 2007

FERNANDO

“El matrimonio es el amor domesticado.”
Alejandro Casona

Se llamará Fernando, espetó mi tío entusiasmado, para luego recetarme la arenga familiar de que nuestra dinastía inicia y, hasta este momento, culmina con un Fernando Barreras. Él estaba seguro de que Joshua, el quinto de sus hijos, sería el último y cuando mi tía Martha le dijo que estaba embarazada se energumenizó explotando en insultos e improperios a los cuatro vientos. No podía creer haberse igualado sin querer, a Jesús Alberto, el mayor de sus hijos, recién estupidizado hasta el cansancio y el hastío por haber embarazado a su novia con escasos tres meses de haberla conocido. Arremetió contra todo y se declaró oficialmente inconforme con una frase que habría de marcar su matrimonio: - Si son votaciones, yo no quiero que nazca, pero algo debió de haberle domesticado los ímpetus mal habidos porque cambió sus bramidos de verraco por reflexiones de patriarca ennoblecido con el orgullo de su estirpe. Trece años después sigue negando como entonces haberse enfurecido con la noticia de su sexto hijo alegando que desde siempre Fernando ha sido la encarnación de buenos auspicios.
Sobrino, no pasa del fin de semana para que nazca y quiero que estés aquí “no matter what”, yo vivía en Guadalajara, en ese momento no tenía dinero para el vuelo y tampoco me atreví a poner a prueba el sugerente “no matter what”. Al siguiente día vuelve a llamar mi tío para respaldar con hechos su promesa pocha dándome una CLAVE para tomar un vuelo de estreno de una aerolínea nueva con promociones irresistibles: viaje redondo GDL-TJ-GDL a mil pesos por Aerolíneas Internacionales. Quien alguna vez se haya subido a esos aviones infames, que estaban mas listos para el cementerio que para despegar, estoy seguro que no los olvida por sus aterrizajes demenciales.
Lo vi nacer un sábado 22 de octubre del año 1994 y no hubo ninguno de sus primeros siete cumpleaños en el que no haya estado presente. Fernando quedó huérfano de madre a sus casi cuatro años, y como Testigo de Jehová que era, mi tía no festejaba ni dejaba al resto de su familia festejar, cumpleaños ni navidades, pero una vez muerta, mi tío le dio a sus hijos la prebenda de celebrar a su apetencia y antojo después de diciembre del 98 por respeto luctuoso. En su cumpleaños número cinco Fernando recibió su primera bicicleta y quise enseñarle a andar en ella usando como pista la banqueta. Su casa tiene algunos 15 metros de frente cuya delgada acera tiene pasto por ambos lados y desde una orilla yo lo empujaba para que él pedaleando a la otra llegara; de ahí, solito de la bici se bajaba, con sus manos la cargaba, la volteaba y en ella de nuevo se montaba para volver a iniciar la travesía. Entre el pasto y la banqueta existe una pequeña franja a manera de ranura que hace las funciones de canal de riego, en una de esas idas y venidas se desbarrancó de la senda quedando su llanta trasera volando entre el zacate y el cemento. La llanta delantera sobre la yerba y cada llantita auxiliar a cada uno de los lados de la llanta trasera, estaba atrapado en un pequeño despeñadero y para salir de ahí con más fuerza pedaleaba. Al no avanzar me dirigió una mirada desamparada, yo le quise ayudar pero no quería estorbar, en ese instante tuve la claridad de que era una oportunidad de aprendizaje, presumiblemente, para él y elegí mejor no intervenir. Podía resolver su problema y mitigar mi angustia, o bien podía observarlo sin arrebatarle el momento. Al verme impávido y sin acción, Fernando volvió a pedalear sin resultados, me dirigió otra mirada y también observó sus llantas, pedaleó otra vez y ahora voltear a verme, se concentró en el mecanismo de las ruedas y pude notar el instante en el que descubrió la relación de su pedaleo y la llanta trasera. Sus cejitas se arquearon en un suspiro de asombro y detuvo sus piernitas para devolverme una chispeante mirada. Yo sonreí y el volvió al pedal para confirmar. Ya estaba seguro, entonces se bajo de la bicicleta, la colocó en el concreto y sin precisar ya mas de mis impulsos, llegó solito hasta donde yo estaba. No me pude contener: hice un escándalo por su aprendizaje, lo abracé y lo cargué, le di vueltas de avioncito y le troné aire en el estomago para hacerle cosquillas. Él estaba contento y rezumando gloria hasta por los ojos, era nuestro festín privado y en medio de esa exuberante celebración sentí tristeza de repente. Nos detuve y lo puse de pie mientras yo me hinqué para estar frente a sus ojos... entonces le dije: Sabes una cosa Fernando, lo mas triste de todo esto es que con el tiempo se te va a olvidar este momento y yo me voy a quedar solito con el recuerdo, y lo que puede llegar a ser una memoria compartida, terminará disolviéndose hasta convertirse en mi propia fantasía. Habré de preservar este recuerdo por los dos, so pena de también perderlo. Seré el centinela de esta joya para no llegar con el tiempo a pensar, que yo mismo me lo inventé.
A ocho años de distancia no he tenido el valor de confirmar si, como yo, él aún conserva ese momento. Tampoco sé si alguna vez lo comprobaré, después de todo, ese aprendizaje también fue mío porque ese día supe que es posible ayudar sin estorbar así como hoy, mientras estas líneas escribía, aprendí que cada cual ha de preservar de la amnesia propia su historia. Nos vemos el próximo martes de Sobremesa Café a las 7 de la tarde. La semana antepasada fuimos ocho y esperamos mayor concurrencia.
Con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras
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martes, octubre 16, 2007

DESACATOS

“La sabiduría nos llega cuando ya no sirve para nada.”
Gabriel García Márquez

Haciendo un recuento de daños y perjuicios, creo que a quienes peor he insultado ha sido a aquellas personas que más he querido incluyendo a los seres que me dieron la vida, mis progenitores, y a los que me han acompañado en la misma, mis hermanos.
Empecé a darme cuenta de ello más por reflejo identificativo con unos primos, cuya madre estaba siendo consumida ante sus propios ojos por el cáncer, que por una búsqueda introspectiva. Después de ocho meses con diagnósticos fallidos en donde los médicos no atinaban mas que en recetar mayores dosis de calcio, multivitamínicos y ejercicios de respiración para ver si así mi tía lograba sacudirse el letargo y debilitamiento crónico que padecía las 24 horas del día, lo descubrió por un accidente de clarividencia. Se encontraba amamantando a Fernando, el más chico de sus hijos, y ya tenía meses visitando todas las clínicas que el seguro de gastos médicos alcanzaba a cubrir. Después de haberles dado vida, pecho y crianza a sus otros cinco hijos, ella bien sabía que cada infante termina mostrando su singularidad a como menos se espera pero nunca, en sus más de veinte años de madre experimentada, le había tocado alguno ni saber de ninguno que rotundamente se negara alimentarse de un pecho mientras que con el mismo ímpetu se aferrara al otro para de ahí extraer sus fuerzas para vivir. Con mas aire de casualidad que de suspicacia le comentó este hecho a una asistente de médico que, a fuerza de visitas regulares, cada cual ya sabía de la otra algo más que el nombre. Fue en la espontánea e instantánea mirada de alucinada, que la enfermera no pudo reprimir, de donde mi tía recibió la estocada del fatal presagio. Dígale palabra por palabra al doctor lo que me acaba de decir, él debe de saber de estas cosas, pero por la exagerada despreocupación con la que la joven intento expresarse mi tía supo que no era necesario preguntar más y se fue a llorar su mala hora mientras yo salía de operarme a láser ambos ojos por miopía, en la frontera de Mexicali. Ese Julio 17 de 1997 partí a Los Ángeles y cinco horas más tarde, cuando llegué, ella seguía llorando a puerta cerrada y sin aún dar a nadie ninguna explicación, fue entonces que mi tío tuvo su propia premonición desgarradora y de manera entrecortada me lo dijo: ES CANCER.
Desde ese día hasta el 2 de Septiembre del siguiente año que feneció mi tía, fui a visitarlos cada que el sueldo como maestro del Tec me lo permitió: una vez al mes, y cada cuatro semanas iba viendo su decrepitud en avanzada, veía a mis primos más desorientados y la casa en general más desordenada. Se intensificaban ansiedad y caos formando un espeso fango de angustia y desesperación contenidas. Mi tío, como pilar de la casa, no podía darse el lujo de flaquear frente a ellos y aprovechaba mis visitas, pidiendo días de descanso, para explotar en gritos y bañarse en llanto mientras, con el pretexto de ir por cena, yo manejaba. Fue en una de esas salidas, mientras los chavos dormían y nosotros le exprimíamos a la noche sus últimas horas, que decidimos acompañar nuestra interminable plática con chocolate caliente y donas a las casi cinco de la madrugada. Faltaban dos días para año nuevo y el mismo frío que me recorrió la espalda al acomodarme en el asiento del conductor y tomar el volante helado súbitamente me reveló lo asombrado que estaba por la claridad con que mi tío veía la enfermedad de mi tía, los frecuentes arranques de irrespeto que mis primos sin pudor exhibían por la certeza de quedarse sin madre en cualquier momento y la ambivalencia con la que él mismo afrontaba cada detalle de sus días. Se encontraba tan enojado e irritable como cualquiera de sus hijos, le reclamaba a Dios explicaciones que no llegaban y explotaba sus palmas contra el tablero del carro antes de arrancarse las ultimas hebras de plata que le quedaban. Bajábamos al sur por el Boulevard Montebello y, a menos de 100 metros para llegar al semáforo que hace crucero con la calle Beverly, tenía a mi izquierda un Pontiac, tan destartalado como su conductor que en ese instante empezó a arquearse y convulsionar mientras nos rebasaba, todo sucedió en cámara lenta y con firme serenidad ajena mi tío me dijo FRENA!, y al hacerlo y sin pretenderlo, logré esquivar el golpe que recibió el semáforo en su poste. En menos de 3 minutos llegaron los bomberos y ambulancias con paramédicos. Trataron de revivirlo por todos los medios y nomás no; mientras nosotros boquiabiertos presenciamos todo el proceso. Mi tío levanto la mirada del cuerpo sin remedio y me dijo, vámonos sobrino, este ingrato ya no llegó. A partir de ahí su actitud cambió por completo, dejó de quejarse por el cansancio, por los niños, por las agotadoras quimioterapias mensuales de mi tía, las explotaciones de sus jefes en el trabajo y hasta de las úlceras ocasionadas por tanto café, mal pasadas y desvelos. Había estado en tan egoístamente instalado en su paulatina pérdida que no había reparado siquiera que podía ser el mismo quien muriera sin aviso ni advertencia. Desde entonces se le transformó el humor, dejó de regañar a los hijos, pidió licencia, por enfermedad, en el trabajo para concentrar todas sus energías y esfuerzos en hacerle más fácil los últimos días a su esposa, que muchos meses luchó desde el colchón postrada y él las llagas de la espalda con crema le sobaba y con toallas húmedas el cuerpo le lavaba. La atendió hasta el último aliento en el que exhausta le pidió que se acercara. Ven, le dijo en un volumen inaudible para que acerca el oído a sus labios, ven, volvió a decirle, aquí estoy chula, ¿qué paso?, y entonces ella le dijo: YA!, ¿ya qué Martha?... mi tía ya no contestó, alcanzó avisarle en el último instante que se iba mientras yo volaba de regreso a Culiacán. Minutos antes me había despedido de ella con la certeza de que ya no la vería y mentalmente me machacaba lo mismo que Forrest Gump se repetía después de que su mejor amigo había muerto en sus brazos: “De haber sabido que era la última vez que hablábamos, hubiera dicho algo más inteligente”.
El punto esta en que nunca lo sabemos. Raras veces la vida nos regala esa oportunidad. Tratamos a quienes queremos como si tuviéramos asegurado el mañana para reparar el daño que hoy causamos y por arrogancia o ignorancia practicamos desacatos e insolencias que se pueden quedar en nuestra consciencia.
El respeto al otro es también respeto a mi mismo. Con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras
Nota: Próxima semana no habrá Sobremesa Café porque saldré de la ciudad. Te espero hasta el otro martes.

jueves, octubre 11, 2007

Sobremesa Café

"Dios no te hubiera dado la capacidad de soñar sin darte también la posibilidad de convertir tus sueños en realidad."
Héctor Tassinari

La primera lectora, y de nombre Margarita como mis dos abuelas, llegó a las 5:30 para estar en primera fila. Traía consigo algunos de los artículos pasados, protegidos y resguardados en una bolsa de plástico cuyo nombre de supermercado no pienso publicitar. Dos minutos después llegó una señora Lupita anunciando habérseles adelantado a sus compañeras de CARITAS y colegas coetáneas en un círculo de lectura, al que mas tarde y amablemente, tuvieron a bien en invitarme y en el que pienso participar.
¿Cuántas personas le confirmaron asistencia? - me preguntó Margarita - alrededor de unas 15 le dije, y ojalá puedan venir todos, ya ve que dicen que regularmente asiste el 70% de la gente que confirma. La calidez de su sonrisa y mirada me revelaron que estaba auto consolándome prematuramente y entonces hondo respiré para ver si así adelgazaba el hilo de vilo que en el ombligo nacía y me dejaba cierto sedimento metálico en el paladar. Les llamé a mi padre, a mi madre y a Nora Patricia: todos en camino y atrapados en tres diferentes embotellamientos de la ciudad... clásico, pensé, y desde algún baúl perdido en mi memoria, con la etiqueta de recuerdos inútiles, escuché el eco de una carcajada con tres años de edad y que decía: “Desarrollo humano, desarrollo urbano”. El pastel no llegaba, los del periódico no estaban, temía que las flores en el otro Miró acabaran y los tumbos de mi acezante corazón que veía 15 minutos más adelante un penoso escenario en el que estábamos tres personas y yo pronunciaba, más afligido que inspirado, un penoso discurso que iniciaba con el clisé obligado de: Por respeto a los que llegaron temprano... vamos empezar.
Entonces, llegaron las flores, el pastel y Nora Patricia. Mi padre, mi madre y dos ex alumnas que les di clases de psicología. La entusiasta comitiva de CARITAS, Fernando González, Edel Valdez, Francisco García y Sixto Córdoba, en un parpadeo y sin haberlo anticipado, una avalancha de amigos encontraba su gentil acomodo en un espacio descaradamente reducido. Cinco minutos antes de las 6 ya nos encontrábamos 40 en un lugar preparado para 15 y mis amigos del noroeste que no veía, se encontraban afuera de la sala con otras 20 personas.
Debo confesarlo: JAMAS ESPERÉ TAN HERMOSA RESPUESTA!!!, sin haberlo pretendido me encontraba experimentando una fiesta de cumpleaños que nunca antes había tenido. Quienes como yo, nacieron en días festivos tipo navidad, año nuevo, San Valentín, día de las madres (mi caso), etc, lo saben, nunca se tiene festejo propio. No hay tal cosa como TU CUMPLEAÑOS, nadie llama a tu casa para FELICITARTE A TI, y puede ser una simpleza, bobería o necedad, pero verte privado de esa dosis de exclusividad anual algo sisa en la línea del tiempo. Con este martes puedo decir que cualquier sensación de merma quedo resuelta y espero que mi desbordada gratitud haya alcanzado para impregnar a todos los amables, finos y gentiles corazones que me abrazaron y apapacharon en tan mágica y emotiva velada.
Aparecieron amigos de la infancia y pacientes desaparecidos. Les hablé de como me sentía y de porque escribo como lo hago. Creo que una de las principales fuentes y causas del sufrimiento humano es LA MENTIRA. Creo en las palabras de Jesús cuando dijo “La vedad os hará libres”, y creo que una manera de nutrir nuestras existencias es practicando la CONGRUENCIA y la ENTEREZA PERSONAL a donde uno vaya. No soy ningún santo ni profeta, no soy perfecto ni pretendo serlo. Quiero vivir mi existencia en paz y armonía, experimentar mis días con entusiasmo y alegría, concentrar mis recursos y talentos en la construcción y edificación de mis sueños y no desperdiciarme en pleitos infructuosos. Creo que todo pleito debilita aunque en medio de la pelea nos brinde la sensación de estar vivos, por eso prefiero sumar y multiplicar que restar y/ó dividir. Frecuentemente mi belicoso corazón se ve tentado a emprender inútiles cruzadas y tengo que recordarme que el respeto hacia los demás también es respeto hacia mi mismo.
Después de agradecer la compañía vinieron los aplausos, las preguntas y respuestas. Mi querido amigo Javier Urrecha tuvo la atinada humorada de preguntarme algo que él ya sabía y que consideró en beneficio de otros lectores, la página de internet de todos los artículos hasta el momento publicados por esta casa editorial y que agregaré al final de esta columna. Llegó el fotógrafo y en medio de sofocadas poses apretadas le pedí a la cofradía nos tomáramos el resto de las fotos al aire libre, en un jardín minimalista que tiene el Bistro Miró en su patio interno. Ahí fue en donde avizoré el justo tamaño del séquito y pude saludar a cada uno al vuelo: participantes de diplomados, pacientes, amigos, lectores, familia, etc, todos se mostraron pacientes y considerados al no demandar atención exclusiva. Me sentí muy querido, comprendido, y acompañado... sólo un par de personas eché de menos y casi sé de cierto que bien a bien saben hube querido estuvieran a mi lado.
El pastel lo partió, como no, mi entrañable amigo Miguel Taniyama y el último de los invitados, mi adorado y desde siempre amigo Carlos G. Zazueta Tena, se despidió a las 9:30 de la noche. Acompañé a mi bella dama a su carro y me dirigí hacia la casa materna para entregarle las flores a la Virgen de Guadalupe porque horas antes y envuelta en sus congojas, mi madre le había encomendado el evento para bien... me fui a la cama con la sensación de que podía morir en ese momento declarándome feliz en el último de mis alientos.
La página es www.noroeste-sobremesa.blospot.com y el tema para la próxima Sobremesa Café del martes a las 6 de la tarde en el Bistro es el de LA SIMULACIÓN. Espero que las 3 parejas que llegaron tarde y que al ver el tumulto se descorazonaron prometiéndose llegar más temprano para la próxima si nos acompañen.
Con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras

jueves, octubre 04, 2007

PRIMER ANIVERSARIO

"El ser capaz de vivir en paz y tranquilidad durante algún tiempo es testimonio de madurez."
Irvine Page

Ya todo esta listo y dispuesto para el ENCUENTRO este próximo martes 9 de Octubre en el café Bistro Miró (Rafael Buelna No. 47 Pte.; Col. Centro. Tel: 712 1820) a las 6 de la tarde. Celebraremos con café, pastel, grata compañía y una SOBREMESA que construiremos y nutriremos los presentes. ESTAS AMPLIAMENTE INVITADO E INVITADA.
Francamente estoy muy emocionado con este festín... me sabe a algo así como cuando salí de sexto y, un día antes de entrar a clases de secundaria, no pegue el ojo en toda la noche por la expectación: ¿Cómo serán las clases en secundaria?, ¿Qué se sentirá tener un maestro distinto para cada materia?, ¿Catorce materias... pero si antes sólo teníamos cuatro?... en fin.
Este año de SOBREMESA contigo, ha estado bendecido con muestras de auténticos aprecio y reconocimiento que en este momento sospecho rebasan mi capacidad de expresión. He recibido correos de todo tipo y, que gracias al internet, de lugares que ni sospechaba. Algunos culiacanenses desterrados se enteran de lo que pasa en casa leyendo EL NOROESTE EN LINEA, de esta manera he recibido tanto porras como reproches hasta de ISRAEL, por no decirte que de París, Los Ángeles, Florida, Londres, etc... sin hacer menos ni ignorar a amigos conocidos y por conocer del D.F., Guadalajara, Monterrey, Tampico, Mazatlán, Los Mochis, Obregón, Hermosillo, La Paz (BCS), Tijuana... vamos!!!... sin exagerarte, hasta de Navolato. Es bien gratificante escuchar a mí madre decirme sin decírmelo, que esta bien orgullosa de mi cuando me cuenta que “las muchachas” de “la jugada” le comentan algo que leyeron por estos rumbos: que si me gustaba trapear de chiquito (ese renglón me ha salido caro!!!), que si me quedé dormido en el camión y me fui hasta Mochis, o de la lluvia de estrellas PERSEIDAS. Me siento honorable y digno de mis progenitores y hermanos cuando mi padre me comenta que alguien lo felicitó porque leyó alguna de mis colaboraciones. Las mamás de mis amigos me comentan o mandan decir que me leen y muchos de quienes alguna vez han tomado algún curso conmigo de repente me hacen saber que disfrutan estas líneas. Pacientes vigentes y hasta ex-pacientes extraviados se han reportado, algunas personas que no conocía y gracias a la columna, también se han acercado a mi consulta. Me pregunto yo: ¿Cómo no lo voy a festejar?
Gracias al intercambio electrónico y telefónico, preguntas y respuestas de ida y vuelta brotó la intención de abrir un espacio presencial para la SOBREMESA EN VIVO y que al comentarle Rafael Jiménez Wong, Director del Café Bistró Miró, abrazó la idea con cándido entusiasmo y poner en disposición un espacio ideal para ello. Este martes será doble nuestra celebración ya que partiremos el pastel que corresponde al primer aniversario de la columna y daremos apertura a la SOBREMESA CAFÉ que también será semanal todos los martes a las 6 de la tarde en el mismo lugar.
Algunas personas me han preguntado que si porqué en martes... bien, al respecto no tengo muchas noticias. Las razones son meramente personales: hace años, cuando inicie mi proceso terapéutico, mis días de terapia eran los martes y así administraba mi semana en función de los martes, mas tarde leí un libro que robó el corazón: “MARTES CON MI VIEJO PROFESOR” de Mitch Albom en Editorial Océano y recientemente un amigo compartió conmigo un vídeo que se llama “USA PROTECTOR SOLAR” y lo puedes disfrutar en la página de www.youtube.com, es una especie de conferencia a una generación de estudiantes en plena graduación y consiste en 37 consejos de vida, uno científicamente comprobado y que es con el que abre y cierra su discurso: “usa protector solar”, mientras que el resto son basados en su propia experiencia y sin ningún fundamento científico. En uno de esos consejos habla de las preocupaciones asegurando que aquellas cosas por las que no preocupamos la mayor parte de tiempo no suceden porque los cambios de vida pueden suceder en un martes cualquiera a las 4 de la tarde.
EL CHAT DEL JUEVES
Me declaro agradecido por la participación en el CHAT. Tuvimos intercambio con personas desde el D.F. hasta Tijuana. Fue toda una experiencia de excitación y nerviosismo a la vez. Tuve mis temores de que nadie se presentara en linea y, a Dios gracias hubo sano intercambio.
Te espero el martes, y si tienes algún comentario, envíame tus comentarios a gnozin@mac.com
Con Dios y contigo: Gnozin

domingo, septiembre 23, 2007

IMPUNIDAD 2/2

"En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente."
Khalil Gibrán

No lo hagas, por favor, no lo hagas. Por lo que más quieras y respetes en la vida, procura no proceder como me dijiste, piensas hacerlo, en tu última misiva. He pensado mucho en todo lo que escribiste y creo que lo mejor es que dejes las cosas como están. Se que grande es la tentación y grande habrá de ser tu esfuerzo para contenerte. Despotricar, morder, insultar, ofender, lastimar, agredir, herir y causarle daño, no te sirve de nada en ningún sentido. Sé que estas sufriendo y sé que pocas son las cosas que puedo decir para atenuar tu dolor. Lo sé por experiencia propia: no existe consuelo suficiente cuando se tiene el corazón destrozado... sin embargo eso no legitima tus intenciones de perjudicarlo. No encontraras paz ni consuelo en el dolor ajeno, no hay tal cosa como justicia al intentar empatar tu miseria con la del otro, no te sentirás mejor contigo misma después de lanzar el veneno, además, seguramente él también se encuentra padeciendo este final y tú, instalada en tu drama, sencillamente no lo logras ver. Por lo que me dices, él también te quiere y la separación era tan inevitable como impostergable ya que el problema de fondo nunca fue la falta de aprecio ni cariño sino las condiciones bajo las que nació la historia de amor entre los dos, amén de todos los gestos que eventualmente cada cual fue permitiendo se desarrollaran y finalmente derivaran en este rompimiento. Por eso me atrevo a decirte que a él también le puede y quizás por partida doble aunque tu no lo sepas. Hay algo que la mujer no sabe del corazón masculino y es lo siguiente: cuando termina una relación de amor, el hombre sufre dos cosas a la vez, le aguijonea todo lo que fue y definitivamente ya no habrá de ser, al tiempo que lo carcomen los remordimientos de saberse ocasión del dolor de una mujer. Creció escuchando que no se les toca ni con el pétalo de una rosa y de alguna manera, ha fallado a la voz de mamá y papá. A veces ese sentimiento puede ser tan hondo que ni siquiera el sospecha del cancer emocional que lo ataca y busca anestesiarlo a como pueda... desafortunadamente ustedes lo interpretan como vale madrismo puro... nada mas lejos de la verdad amiga... recuerda, no existe tal cosa como la impunidad y menos en los asuntos del corazón.
A como imagino que estás ahorita, sospecho nada te apetece ademas del llanto; tienes clavado en el pecho el arpón del despecho cuyo ardor, como brasa, se aviva con solo respirar, a duras penas te levantas y los bocados pruebas apenas, todo te parece absurdo y las horas se eternizan y encarnizan en una inútil espera porque del inútil ni sus luces. Has acariciado tantas réplicas, tantos reclamos, tantos ires y venires. Ya te peleaste y reconciliaste varias veces y el infeliz ni se reporta. Méndigo desgraciado, en mal hora se le hizo buena idea hacerte caso de ya no llamarte ni buscarte. En el último arrebato le pediste te dejara en paz y el muy babas se la creyó.
Los hombres no somos tan desalmados ni tan malditos como ustedes las mujeres quieren creer. De hecho, en términos generales, somos más básicos, más sencillos y mucho menos inteligentes. Ya sé que no es novedad para ti porque en cada plática siempre fuiste tres pasos adelante de él con todo el peso del registro histórico que con diligente operación hormiga recabaste momento a momento de la relación: gestos, tonos, acciones, reacciones, respuestas, hechos, datos, etc.; todo impecablemente cotejado con el perfil de su psique mientras que él solo concentraba sus escasos recursos intelectuales y emocionales para disfrutar tu compañía y te pedía que no complicaras las cosas, que no hicieras mal ambiente, que no le buscaras tres pies al gato, ni chichis a las gallinas hasta que al final, no pudieron continuar. No quiero que pienses que te estoy responsabilizando de todo así como tampoco te tengo del todo inocente. Siempre supiste los alcances de la historia y aun así quisiste invertir tu tiempo y emociones poniendo en juego tu corazón. Olvidaste lo que siempre hemos platicado: no hay tal cosa como inversiones emocionales. Lo dado queda dado. Cada día es una partida sin precedentes ni historia, de manera que el sacrificio de hoy no rendirá utilidades el día de mañana. Las relaciones se desarrollan a como inician, sus dinámicas de poder siguen el cause de su punto de partida y tú, a pesar de ser tan BELLA, no le quitaras a él lo BESTIA con tu AMOR.
De manera que... todo esta en tus manos. Regálate la oportunidad de salir con honor y sin altercados. Nacimos para amar y ser amados, no para degollarnos ni ahorcarnos unos a otros con nuestras propias manos. Eres mas grande que tu coraje y más digna que tu venganza. Aprende a cuidar tu corazón y deja todo por la paz; pensar que el otro te hizo daño es dañarte porque quedas ante ti misma como una indefensa víctima a la que le vieron la cara y, sinceramente amiga, VALES MUCHO MAS QUE ESO. Tu odio no es más que orgullo herido y tu rencor no es mas que amor mal correspondido (es decir, no es correspondido en tus términos). Al dejar las cosas como están tienes la posibilidad de rescatarte y humildemente aprender que todos nos equivocamos y reconocer que no siempre las cosas salen como esperamos.
Es todo lo que puedo decirte como amigos, ahora bien, si quieres continuar con esta sobremesa, te invito a que cenemos en EL TOMO con Miguel Taniyama y que por cierto, ayer 29 de septiembre fue su cumpleaños, quiero entregarle un regalo que le traje de Alemania... ah!, un último detalle respecto a la celebración del primer aniversario de esta columna y que también será la apertura de UNA SOBREMESA EN VIVO SEMANAL el día 9 de Octubre en el Café Bistro Miró (por la calle Rafael Buelna entre Obregón y Carrasco) de 6:00 pm a 7:30 pm y cuya asistencia tendrá que ser confirmada con un servidor o con la directora editorial de este bello suplemento que tiene a bien en dar hospedaje a estas líneas (blanca@noroeste.com). Aunque la invitación y entrada es libre, si requerimos tu inscripción y confirmación porque el cupo es limitado por las condiciones del espacio y habrá reporteros, entrevistas, postres y café.
Quedo con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras
Espero tus comentarios a gnozin@mac.com y si quieres ver otros artículos pasados te invito a que revises todos los hasta ahora escritos en www.noroeste-sobremesa.blogspot.com, incluyendo el de IMPUNIDAD 1/2.

miércoles, septiembre 19, 2007

A DOS VOCES

"A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco."
Molier

Cansados de contar mil veces la misma historia y otras mil veces vuelta a repetir, los guías de turistas, escoltados con sus inocentes rebaños, son los mismos a donde vayas, cambian las lenguas y varían las historias narradas según la ciudad; que si la Fuente de Trevi en Roma, la Torre Eiffel en París, el Big Ben en Londres o los jardines de Kremlin en Moscú; pero ellos son los mismos, acartonados hasta el copete y armados de frases mecanizadas con insufribles tonos de hastío, eventualmente le conceden a su séquito momentos para tomar fotografías, ir al baño y, como no, comprar en las tiendas que suelen darles comisión por venta. Escurren aburrimiento hasta por lo codos mientras que la manada termina contagiada y algo que pudo ser un viaje placentero termina convirtiéndose en un recorrido por fríos escenarios de catálogo que poco o nada tienen que ver los latidos de la ciudad ni el contacto con su gente. Comenté con mi padre estas perspicacias que, al parecer, le resultaron lo suficientemente alentadoras para escribirte las siguientes líneas.
*** Viajar junto a mi hijo - dos generaciones- significo para mi acoplarme al ritmo de un ciudadano del mundo versus mi propia dinámica cuyo primer viaje a europa fue hasta los 50 años, viajando en manada y conducido - ¿por quien mas ? - por esos horribles y fríos guías de turistas deguste mis primeros dos viajes parándome donde me decían que me parara, tomando fotos donde me decían que podía y conociendo solo lo que nuestro líder tenia a bien enseñarnos. En esta ocasión y envalentonado por la compañía decidí tomarle el ¨flavor citadino ¨ y bueno, la verdad no se si he conocido mas de las viejas ciudades europeas, pero si me convertí en un experto de las entradas y salidas del metro, underground, subway, llámesele como se le llame, ahí estaba subiendo y bajando escaleras, equivocando las lineas, pero contento de estar ahí con el contacto real de la gente del pueblo, gente que trabaja, ríe y sufre, que come una torta apresurado por llegar temprano, sin embargo fue muy placentero comprobar en todos los países que siempre encontramos quien nos ayudara a encontrar la dirección correcta, como una señora en Hamburgo Alemania que se bajo del tren para llevarnos al camión correcto y ponernos en manos de alguien que hablaba ingles y que termino hablando de su propio celular para pedirnos un taxi, cuando ya finalmente nos dimos por derrotados de usar un transporte económico y democrático (aunque nos bajábamos de un volvo y abordábamos un mercedes benz) como son los camiones de transporte colectivo.
¿El idioma dices? No problema ¡aun en Rusia, Alemania, Francia y la República Checa siempre encontramos como comunicarnos, aunque sea a señas y champurrando un ingles de apache que nos los envidiaría el mismo Shakespeare, que en Italia y España, que te digo como andar en Navolato.
¿Cosas que lamentar?. ¡Nada!, ¡ solo agradecer, agradecer y agradecer de tener la oportunidad de largas caminatas, platicar con mi hijo, tomar baños de tina sin preocupaciones, escuchando a Mozart revuelto con la banda sinaloense, tomar fotos donde yo quisiera, intimar con la gente local y leer a mis anchas; pura bendicion, para terminar la jornada asistiendo a un congreso mundial de generación de energía electrica eólica (por viento, si se te hace raro), primer mundo, tecnología de punta y ver los grandes generadores esparcidos por la campiña Alemana como grandes molinos de viento y pensando en nuestro querido México, ¿cuándo, Dios mío, vamos a entrarle a lo que el mundo ya tiene más de 15 años de ventaja?, ¿cuándo si ya solo tenemos 10 años antes de que se agoten los veneros de petróleo?... perdón por la disgresión, que ya le tomé mucho espacio a “tu sobremesa” y solo era un comentario... gracias y hasta luego.
Y si los guías son los mismos también lo somos los individuos. Viajando en tren de Hamburgo a Husum (lugar del Congreso Mundial de Energia Eólica www.husumwind.com) nos topamos con un grupo de estudiantes alemanes de preparatoria que viajaban también a nuestro destino con oficiales fines académicos. Ninguno pasaba de los ruidosos 17 años, ahí estaban el macho alfa, la tímida, la coqueta, el reservado, el artista y la que brincaba de un grupito a otro para no perderse ningún chisme del tren... a un comentario en voz alta estábamos de distancia para empezar a socializar sin trabas culturales ni de idioma, ellos no hablaban mas allá del español aprendido en primaria y nosotros ni eso de alemán, pero era lo de menos. Una chava llamada Cristina declaró haber aprendido 3 cosas en el año que le enseñaron español: “¿Cómo ti llamass?, ¿Cuantuos anios tieness? y... Siéntate por favorrr (es la misma que no estuvo dos minutos en un solo lugar y que pidió una canción para cantarla a coro). En 5 minutos todo el vagón a grito en cuello estaba cantando “Cielito lindo”... ay, ay, ay yay, caaaanta y no lloreeees... las dos horas fueron un suspiro de risas y aprendizajes interculturales: los jóvenes también son los mismos por doquier y las señoras juntas también. De regreso Husum - Hamburgo compartimos vagón con un grupo de 5 señoras mayores de 50 y mientras escribimos a dos voces estas líneas, han sido 2 horas de asombro sostenido: 5 MUJERES ALEMANAS PUEDEN SOSTENER 8 CONVERSACIONES SIMULTANEAS Y CRUZADAS IGUAL QUE LAS MEXICANAS. Cada una llevando hilo y vilo de cada discurso, interviniendo en una e interrumpiendo en la otra, haciendo exagerados gestos y aspavientos de manos... Las mujeres también son las mismas en todas partes.
Por cierto, esta columna esta cumpliendo un año y a partir de octubre tendremos oportunidad de celebrarlo inaugurando un espacio para SOBREMESA en vivo, un día a la semana en el Café Bistro Miró. Los detalles serán especificados el próximo domingo. La invitación esta abierta con previa confirmación (telefónica, correo electrónico) con un servidor o con nuestra directora editorial, Blanca Rosa Hernández.
Esperamos tus comentarios a gnozin@mac.com, o bien a genaro.navarro@mac.com, que como pudiste constatar lo que yo siempre he sabido: mi padre es un terapeuta - escritor extraviado que en su cumpleaños 63 esta retomando el camino.

jueves, septiembre 13, 2007

NUEVE

“A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes”.
Jean De La Bruyère

Después de mal despertar 3 auroras consecutivas, a musicales marchas forzadas, con el escándalo del iPod paterno y de que, en un bendito error de palanca sobre el switch convertidor de energía 220 a 110, las bocinas de mi padre se quemaron para nunca jamás volver a sonar, levanté la mirada al cielo con el inigualable estilo materno y en un hondo suspiro me dije en mudo lo que ella suele soltar a voz en cuello mientras expulsa el aire: SANTO REMEDIO, ahora si abriré los ojos a mi ritmo mientras lo escucho bañarse... otra vez me equivoqué: había estado tan concentrado en mi enemistad con la música que, con el entusiasmo de su afortunado accidente de parlantes, olvidé por completo que el ritual de sus amaneceres incluye el despliegue de cortinas y persianas con el grabe desentono de alguna canción, cuya letra va inventando mientras la canta, según su estado de ánimo, y apoyándose con alguna melodía conocida... así iniciaron mis mañanas en Moscú, con la muerte del Pavaroti que el mundo perdía mientras yo al propio padecía.
Moscú es una ciudad grande que con sus 20 millones de habitantes tiene para ofrecer prácticamente lo mismo que otras ciudades grandes en el mundo: parques, monumentos históricos y otras evidencias arquitectónicas que en su momento fueron caprichos de sus grandes. Fácilmente puedes distinguir en la calle a un moscovita de un turista por el vacío en sus miradas de ausentes. Sus lujosas estaciones del metro se aprecian mejor en las postales que recorriéndolas y al igual que en Londres, en Ottawa y otros castillos pomposos, también existe la parsimonia del cambio de guardia por demás ocioso. Una cosa me llamo la atención de la Plaza Roja mientras la recorríamos a pie y con la boca semiabierta: de aquí y allá fueron apareciendo por diferentes flancos y momentos NOVIAS RECIEN CASADAS CON ESPOSO EN MANO Y DE LA MANO, cada una con su propia escolta alcoholizada y que a cada tantos pasos en escandalosa porra les gritaban: GORRR-KA, GORRR-KA... y ellos, desde luego, correspondían a los gorkas con empalagosos besos que la comitiva y a todo volumen su duración cronometraba. Se trata de una superstición social que a fuerza de costumbre lo han convertido en ritual: ofrecer el ramo de novia a la virgen que se encuentra en un pequeño altar a las puertas de la plaza. A ELLA se le pide “el milagrito” con antelación, colándose en medio de un círculo ex profeso, a ojos cerrados y lanzando una moneda hacia atrás por encima de hombro derecho. Como del tamaño del deseo es el valor de la moneda, afuera del círculo se encuentran varias pordioseras de rapiña que las recogen al vuelo y antes de embolsárselas, persignarse con ellas en devota reverencia a la virgen... entonces, todos contentos: a unas les cumple el sueño mientras que a las otras las mantiene.
Nueve es el número favorito de mi padre y sospecho que él nació el 9 de septiembre de 1944 (números que a su vez al sumarlos dan 9) y que por accidente lo registraron hasta el 19. Nueve fueron las novias en la plaza y nueve las escalofriantes prostitutas que ofrecían sus algarabiosos servicios en el lobbie del hotel al que llegamos. A ese grado debe de estar la miseria tras bambalinas en la economía de Rusia, pensé, que bajo el oropel de un lujoso hotel se practique abiertamente el taloneo de las barbies de alquiler.
Cualquier numero multiplicado por nueve nos dará un número compuesto y que cuya suma al final también nos da nueve. Con él terminan los números individuales y todas las decenas, centenas, millares, etcétera. Así como existen muchas referencias del número siete (7 notas musicales, 7 colores del arco iris, 7 veces el tamaño de la cabeza de una persona es su estatura, 7 días de la semana, 7 hoyos en la cabeza, 7, 7, 7, etsiétera...) en la vida cotidiana, así también existen del nueve y una de ellas para mí es que EL NUEVE ES EL NUMERO DE MI PADRE que se detuvo en seco al ver un cartelón en PRAGA y que anunciaba un concierto de violines y chelo el día 9 de septiembre del 2007 a las 18:00... compramos los boletos en el acto, a mi padre le toco el asiento 12 de la fila 6 y a mí el 10 (que curiosamente suman 9 y 7 respectivamente). Esa noche mi padre tuvo la energía del 9 a la quinta potencia mientras yo la disfruté a la cuarta con un 7 para no desequilibrarme (mi estructura de carácter cubre a esta número). Juntos recorrimos las calles de PRAGA como flotando en un cuento de hadas. Son tan hermosas sus calles, puentes, edificios y catedrales, que a cada paso intercambiábamos miradas de asombro y expectación. Es tan desconcertante ver tanta belleza junta que hasta sentí coraje. Un recorrido de 250 metros nos tomó casi 3 horas, cada detalle y cada ángulo de mirada le ofrece PRAGA al turista una foto de postal. El mas humilde de los abarrotes tiene algo que aportar al hechizo del panorama total. De todos los lugares que conozco, reales y ficticios, nada se parece o se le acerca a PRAGA. He estado en todos los Disneylandias del mundo y... ni uno solo, ni todos juntos pueden embelesar de la misma manera. El mundo mágico no es más que un grotesco intento por parecerse a PRAGA y palidece en su propia vulgaridad acartonada. París con toda su grandeza, culturalmente resulta obscena con tanta obra de arte comprada.
Nora Patricia, espero no tener que darte explicaciones respecto a donde vamos a ir de Luna de Miel el año que entra y que tu solita saques tus propias conclusiones, en tanto que a ti, querido lector y lectora, desde donde estoy y hasta donde me lees, te deseo una productiva semana de 7 días y que esta sea tan efectiva como si fuera de 9.
Con Dios y contigo a la espera de tus comentarios a gnozin@mac.com: Gnozin Navarro Barreras