martes, diciembre 25, 2007

ÉXODO

“Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.”
Proverbio Turco

Un ejército de paisanos peregrinos busca regresar al nido. Hinchados de ilusiones atiborran carreteras y veredas alineados como hormigas. Pastorean el prurito de llegar y los contratiempos del recorrido acariciando momento a momento el instante del gran regreso. Han sido largos meses de frío exilio que habrán de compensar con unos días en la tierra que los vio brotar. De buena gana soportan las infames esperas de las interminables colas de casetas en la carretera. Con sus carros repletos de regalos y algunos hasta jalando algún remolque u otro carro con preciada carga de juguetes. Son capaces de turnarse el volante con tal de no parar a descansar y así su duración acortar. Todo esta endulzado por el fulgor de ese primer abrazo a su llegada, a la luz de sus nostalgias. Llegan por bandadas suavizando el reconcomio de ya estar en su casa, ponerse al tanto de lo sucedido, que les cuenten lo que ha pasado en su ausencia y comer de todo lo que tanto añoran en sus madrigueras de oropel. Quieren decirle a los suyos que les ha ido muy bien, que han podido progresar y crecer, que ha valido la pena el esfuerzo y sacrificio de estar lejos del terruño. Quieren nutrirse de hogar, embriagarse de calor, sentir el cariño de los suyos, reírse con los parientes y amigos; visitar gente, caminar por la plazuela, probar los churros, el champurrado, los buñuelos y romper alguna piñata. Disfrutar el encanto de sus viejos días simples en los que lo esencial tenía bajo costo y lo daban por sentado.
¿Porque tanto esfuerzo y sacrificio a cambio de tan poquitos días?. POR AMOR. Por amor muchos que se van trabajan dos jornadas y poder tener dinero que mandar. Con amor transfiguran soportables sus jornadas. Con amor se han convertido en la segunda mayor fuente de ingreso al año del país, estimada en algo así como veinte y seis mil millones de dólares anuales, sin contar lo que se traen y gastan en efectivo el puro mes de diciembre (en un descuido y acarrean mas dólares que el petróleo), semana santa y algunos también el día de las madres. Recibe apoyo el campo, reciben apoyo las pymes, reciben apoyo de diversas formas y maneras las industrias y demás empresas (en rubros como capacitación, consultoría, tecnología, construcción, etc)... ¿qué reciben los paisanos en su camino a casa?. Kilómetros de cola en las casetas de cobro, asaltos, “mordidas” en la frontera y quizás hasta con los federales de caminos.
No hay mayores consideraciones pese a sus fuertes contribuciones. No se les reconoce más allá del discurso político. A nadie se le ocurre allanar su recorrido, facilitar el camino, acortar las esperas de las casetas. ¿cómo es posible que socialmente les paguemos con largas horas de cola en las casetas?. Pierden horas en cada caseta. Horas valiosas de ternura. ¿cómo no se les ocurre a las autoridades hacerles un solo cobro desde la frontera hasta su destino, abrir un carril especial para ellos y brindarles horas extras familiares como un simple reconocimiento a su contribución de riqueza económica de nuestro país?...
Y todavía les decimos: “Bienvenido paisano!”... y de regreso muchos van cargados con su pedazo de tierra en forma de equipales, artesanías, molcajetes, etc. Quieren llevarse la fragancia de casa...
Es momento de decir... buen viaje de regreso paisano... te esperamos el próximo año.
Con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras

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