jueves, diciembre 06, 2007

EL CUENTO

"Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte; los valientes gustan la muerte sólo una vez."
William Shakespeare

En realidad fue un experimento. Nunca antes lo había intentado y francamente, aún no tengo algo en claro de como se hace uno. Siendo parte de las festividades en la Feria Internacional del Libro (FIL), una amiga me invitó a participar en un concurso de cuento cuya convocatoria ya estaba cerrada, era para residentes de Guadalajara, tanto legos como profesionales y la premiación sería una de las actividades de cierre del último domingo de la FIL. Estaba a dos semanas de dicha fecha y me sentía tan temeroso como emocionado de exponerme al juicio de profesores expertos en letras y estructuras literarias. Pues con temor y todo me aventé al ruedo. Escribí mi primer cuento al arrullo del canal Rosales, a un lado de la algarabía, graznidos y aleteos que los gansos, atraídos por la muchedumbre que beneplácitamente les arroja migajas de pan mientras comen, en medio del barullo de la gente que también desayunaba campestremente en el bien nutrido y exquisito bufet de LA CHUPARROSA ENAMORADA. Así y sin más, me dispuse a escribir una idea que se desarrolló al vuelo mientras la tecleaba a partir de lo único que tenía y que era su título: 29-2-92.
Si eres lector frecuente de esta columna quizás ya lo hayas notado: los números siempre me han llamado la atención y ver el registro de las horas, los días, los folios de número consecutivos de repente me desconciertan. Una de mis adicciones mas férreas es la de la lectura. Todos los días lo hago y no puedo empezar la lectura de ningún libro a condición de por lo menos acabar el capítulo una vez iniciado. Al terminar un capítulo siempre escribo tres datos: LUGAR, FECHA y HORA. Resulta espeluznante notar la regularidad con la que aparecen números extraños tales como, las 10:10, las 11:11, las 12:12, las 1:23, las 13:45, etc. esto mismo le comentaba a mi amigo y propietario de la CHUPARROSA ENAMORADA mientras escribía el cuento cuando el me comentó que existe toda una filosofía o un culto alrededor de ese tipo números. Yo le dije que el 29-2-92 simplemente me había llamado la atención porque conjuga 3 hechos en particular: corresponde a la fecha del 29 de Febrero de 1992 (año bisiesto), es un número capicúa, y que como tal; se lee igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda; y el otro hecho es que por la naturaleza de lo que el número representa, solo se repite cada 100 años. Por esas razones quise titular mi cuento con ese número, en representación de lo que significa EL DESTINO para mí, y es que, lo veas por donde lo veas, lo leas por donde lo leas, lo que te toca te toca, al menos en un 50% de la calidad de tu vida... así fue la historia de nuestro personaje principal en dicho cuento y que al final de estas líneas te daré la dirección de donde lo puedes leer porque lo que te quiero decir, que no he dicho y que estoy a punto de decirte es que NO GANE pero quedé como finalista y ya fue publicado el primer cuento de mi vida. Me falta mucho por aprender de esto de las letras y aspiro a ser escritor. Como experimento empezaré a escribir un cuento a la semana para un espacio similar a este y que por su extensión cada cuento será repartido en tres días (tentativamente lunes, martes y miércoles). Solicito tu apoyo moral e intelectual en este proyecto porque estoy consciente que NO SÉ cuales son los elementos básicos que debe incluir un cuento, no sé cual debe de ser su estructura narrativa ni si existen condiciones particulares en el manejo del tiempo, personajes, etcétera. Mucho he meditado acerca de tomar o no clases de literatura y al final, creo que la mejor medida es de quien me lee. Por eso te solicito apoyo para que plasmes tus opiniones, sugerencias, observaciones y demás en correos electrónicos o en la página en donde se encuentran todos estos artículos. Te invito a participar en este experimento. Se aceptan críticas, comentarios y, cómo no, felicitaciones... el espíritu de esta solicitud e invitación es el de pulir las gracias de este escritor en ciernes que anhela algún día presentarte en forma de libro algo digno. Hace un año no me gustaba lo que leía de lo que escribía y ahora ya empieza a gustarme. Hace meses empezamos con los martes de Sobremesa Café que han sido toda una aventura y un reto existencial de exponernos al intercambio de sentires y pensares de temas de vida tales como la TOLERANCIA, la EDUCACION, los VALORES, el HONOR, etc. A veces somos pocos, otras veces nos juntamos bastantes; entiendo que hay ocasiones en las que no podemos participar en todas aquellas actividades que queremos. Si te gusta lo que lees o si no te gusta te solicito me lo hagas saber, enséñame a escribir mejor a través de tu sensación. Habrá momentos en los que estés en disposición de escribirme y otros en los que no... esta bien. No existe el compromiso formal ni oficial de hacerlo de manera regular, lo único que te pido es que si algo te mueve para bien o para mal, me lo hagas saber, ya sea por correo electrónico o, en la siguiente dirección: http://sobremesa.gnozin.com, ahí encontraras todos los artículos hasta hoy aquí publicados. También se encuentra el cuento que te acabo de mencionar. Me despido agradecido con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras

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