“¡Le voy más a la cigarra!”
Jesús Ramón Hernández
(mi compadre Chuyo)
Jesús Ramón Hernández
(mi compadre Chuyo)
Rondábamos por los 28, yo recién cumplidos y él a unas semanas de cumplirlos, estábamos sentados en la mesa 22 del Panamá de Gobierno haciendo, cómo no, desde entonces la sobremesa del desayuno, cuando le enceste una pregunta que hacía meses me ardía en las entrañas y que a él le tomó por asalto y desconcierto echando de un golpe hacia atrás cara y cuerpo al terminar de pronunciarla: “Si tuvieras que elegir un estilo de vida chuyo, ¿a cuál le apostarías?... ¿al de la hormiga o al de la cigarra?... a ver, a ver... otra vez... siii... mira, si tuvieras que elegir entre un estilo de vida y otro, ¿a cuál le irías?, ¿a la hormiga o a la cigarra?... es que no te entiendo!!!... ok, le dije. Si estas enterado de que parte del legado cultural universal esta nutrido por fuentes y elementos diversos. Entre ellos hay pinturas, esculturas, literatura, etc. Dentro de los géneros literarios existen los cuentos, las crónicas, los poemas, las fábulas, las epopeyas, las novelas, etc... ay ya!... ¿te refieres a la fábula de la hormiga y la cigarra?... No Chuyo!!!, me refiero a la tortuga y la liebre!!!... por supuesto que me refiero a la fábula de la hormiga y la cigarra!!!... y ya que se repuso de mis intolerancias y reproches con aire jovialmente resuelto me dijo: “Le voy mas a la cigarra” y yo le dije, fíjate que yo también.
En ese entonces ni él ni yo sabíamos que su noviazgo se precipitaría al grado que en un par de semanas se comprometería a matrimonio y casaría a finales de ese año, el 29 de Diciembre de 2001 en la ciudad de Méxicali, B.C.N.; boda de la cuál fui testigo de honor y el único amigo, entre los compañeros de la generación de preparatoria, que estuvo ahí con él... apoyándolo en ese brinco al vacío. La celebración fue algo dignamente sencillo, al aire libre en una terraza del segundo piso de una quinta a las afueras de la ciudad y una taquiza que habré de recordar hasta el último de mis días como la mejor parranda de tacos en toda una vida de buen comer. Un comal, una joven amasando tortillas con MASECA y su mamá por lado con una exhibición de recipientes repletos con todos los contenidos habidos y por haber de tacos: rajas, bistek ranchero, chicharrón en salsa verde, frijoles, cochinita, carne deshebrada, puré de papa, fajitas de pollo, carne machaca, etc. y yo comí de todo con todas sus salsas. Disfrute estar ahí, me sentí muy cerca de mi, ahora, compadre Chuyo y entre los ires y venires no reparé en un pequeño detalle: ni regalo de bodas les di. Con los años me he dado cuenta que ese desaprensivo descuido mío no fue tomado a mal y mi compadre Chuyo, que le iba más a la cigarra, ha tenido que hormiguear mas de lo que pudo imaginar. Con esposa, hija y bebé en proceso los tiempos no le dan mas que para edificar su hogar.
Yo no sé si La Fontaine (autor de la fábula de LA CIGARRA Y LA HORMIGA) originalmente haya pensado en el matrimonio como labor de hormiga, sin embargo a mi me ha tocado ver a muchas CIGARRAS convertirse en HORMIGAS después del matrimonio. Tanto mi compadre Chuyo como mis hermanas, ejemplares CIGARRAS PEREGRINAS, han tenido que transformar sus vidas en pos de un HORMIGUERO y grandes son mis sospechas de que voy pa´hormiga aunque no quede ni la sombra de la cigarra que toda mi vida he sido, y el primer ejercicio de ceñir mis voluntariosos ímpetus de celebración con alfombra roja, clarines y trompetas, al bienestar económico común entre Nora Patricia y yo, será el de no hacer FIESTA y celebrar lo que es íntimo en privado. Ella aún no recibe de mis manos las ARRAS y ya esta cuidando la economía de nuestro futuro hogar. No habrá salón, vals, liguero ni danza Húngara. No habrá conjunto, violines ni tambora. Tampoco habrá estrés ni presiones pre matrimoniales por lo mismo. No habrá lista de invitados ni de excluidos y quizás, con un poco de suerte, tampoco habrá regalos de compromiso.
Esta decisión fue tomada hace un par de días y ha sido una experiencia liberadora. Lo más curioso de todo es que a cuanto amigo y pariente se lo he comentado lo ha celebrado y aplaudido como algo sensato y prudente... ¿porqué entonces socialmente seguimos permitiendo prácticas de derroche si internamente muchos creemos que el mismo dinero de música, bebidas y cena puede ser mejor aprovechado?
En fin... esta es solo una pregunta en la que me quedo pensando porque... muchas veces es más fácil vivir al amparo de la aprobación colectiva que vivir la propia vida.
Con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras
En ese entonces ni él ni yo sabíamos que su noviazgo se precipitaría al grado que en un par de semanas se comprometería a matrimonio y casaría a finales de ese año, el 29 de Diciembre de 2001 en la ciudad de Méxicali, B.C.N.; boda de la cuál fui testigo de honor y el único amigo, entre los compañeros de la generación de preparatoria, que estuvo ahí con él... apoyándolo en ese brinco al vacío. La celebración fue algo dignamente sencillo, al aire libre en una terraza del segundo piso de una quinta a las afueras de la ciudad y una taquiza que habré de recordar hasta el último de mis días como la mejor parranda de tacos en toda una vida de buen comer. Un comal, una joven amasando tortillas con MASECA y su mamá por lado con una exhibición de recipientes repletos con todos los contenidos habidos y por haber de tacos: rajas, bistek ranchero, chicharrón en salsa verde, frijoles, cochinita, carne deshebrada, puré de papa, fajitas de pollo, carne machaca, etc. y yo comí de todo con todas sus salsas. Disfrute estar ahí, me sentí muy cerca de mi, ahora, compadre Chuyo y entre los ires y venires no reparé en un pequeño detalle: ni regalo de bodas les di. Con los años me he dado cuenta que ese desaprensivo descuido mío no fue tomado a mal y mi compadre Chuyo, que le iba más a la cigarra, ha tenido que hormiguear mas de lo que pudo imaginar. Con esposa, hija y bebé en proceso los tiempos no le dan mas que para edificar su hogar.
Yo no sé si La Fontaine (autor de la fábula de LA CIGARRA Y LA HORMIGA) originalmente haya pensado en el matrimonio como labor de hormiga, sin embargo a mi me ha tocado ver a muchas CIGARRAS convertirse en HORMIGAS después del matrimonio. Tanto mi compadre Chuyo como mis hermanas, ejemplares CIGARRAS PEREGRINAS, han tenido que transformar sus vidas en pos de un HORMIGUERO y grandes son mis sospechas de que voy pa´hormiga aunque no quede ni la sombra de la cigarra que toda mi vida he sido, y el primer ejercicio de ceñir mis voluntariosos ímpetus de celebración con alfombra roja, clarines y trompetas, al bienestar económico común entre Nora Patricia y yo, será el de no hacer FIESTA y celebrar lo que es íntimo en privado. Ella aún no recibe de mis manos las ARRAS y ya esta cuidando la economía de nuestro futuro hogar. No habrá salón, vals, liguero ni danza Húngara. No habrá conjunto, violines ni tambora. Tampoco habrá estrés ni presiones pre matrimoniales por lo mismo. No habrá lista de invitados ni de excluidos y quizás, con un poco de suerte, tampoco habrá regalos de compromiso.
Esta decisión fue tomada hace un par de días y ha sido una experiencia liberadora. Lo más curioso de todo es que a cuanto amigo y pariente se lo he comentado lo ha celebrado y aplaudido como algo sensato y prudente... ¿porqué entonces socialmente seguimos permitiendo prácticas de derroche si internamente muchos creemos que el mismo dinero de música, bebidas y cena puede ser mejor aprovechado?
En fin... esta es solo una pregunta en la que me quedo pensando porque... muchas veces es más fácil vivir al amparo de la aprobación colectiva que vivir la propia vida.
Con Dios y contigo: Gnozin Navarro Barreras

1 comentario:
Querido Gnozin.. amigo, confidente y cómplice..
Aunque fui de los que no recibieron la noticia de tu boca.. te acabo de leer y también aplaudo la decisión. Estoy en la vida intentando conservar mi condición de cigarra, y debo confesar que la misma sociedad, incluyendo la familia a veces presiona por mi conversión obligada a hormiga.. Que irónico.. que también se debe trabajar como hormiga para conservar tu condición innata de Cigarra. Aplaudo tu decisión, y la de Nora.. ¿no es ya suficiente darle gusto a la gente, con cara de sociedad cuando libremente se puede vivir el amor en pareja.. precisamente en pareja, lejos de cualquiero convencionalismo ?(boda civil, boda religiosa, despedidas de soltera con fotos en periódicos..)
Te lo dice una cigarra casada por más de dos leyes, y convencida de que el mayor compromiso, como el amor está entre dos seres que no se dicen nada.. (como diría Sabines). Un abrazo, y todo mi cariño.
Que nada te quite las fuerzas.. ni la libertad, que al final de la vida, es lo único que tenemos.
Con Dios, y contigo..
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