Debo de haber tenido 8 años la primera vez que escuche la palabra “narcos”… Crecí en un medio apartado de la urbanización, la civilización, las colonias y los fraccionamientos. Mi padre trabajaba en la Comisión Federal de Electricidad y como parte de sus prestaciones, nos permitían vivir en una casa que era, y debe de seguir siendo, propiedad de la C.F.E.; puedes saber a que casa me refiero ya que esta se encuentra por un lado de la Sub-Estación #2 ubicada en la Carretera Interncional # 15 rumbo a Mazatlán por “la libre” poco antes de llegar la Colonia “Las Huertas”… en fin, ahi crecí juntos con mis hermanas y hermano y un par de vecinos cuya inocencia apenas se igualaba a la nuestra. Nuestros juegos eran de “policias y ladrones”, que curiosamente en aquellos tiempos aun era fácil distinguir la diferencia entre los unos y los otros, las canicas o corretear gallinas sin tropezarnos ni caernos (quien alguna vez lo ha intentado sabe muy bien que este juego es algo complejo)… y esa fue mi infancia hasta los 7 años mas o menos: Silvestre, salvaje y sin mucho refinamiento social o urbano. Al cumplir mi padre 15 años trabajando para la C.F.E. pidió un permiso de 6 meses para “probar suerte” buscando su indepencia financiera, nos fuimos a vivir a “Las Quintas” y, al poco tiempo de vivir ahí escuché entre los niños vecinos decir: “no nos juntamos con ellos porque son hijos de narcos”, lo curioso de todo es que nadie se juntaba con ellos a pesar de todas las tentaciones que ofrecían y representaban. Estos “naco-juniors” tenía cuatrimotos, ATARI (en aquel entonces dificilmente se podia tener unos video-juegos que se llamaban TELEPON y que venían instalados en una consoloa que se conectaba de manera complicada a la TV, cuya complejidad no rebasa al mas simple de los juegos que contiene cualquier telefono celular de ahorita), pues estos niños tenían ATARI!!!, a ese aparato le podías poner diferentes JUEGOS!!!, tenían carritos a control remoto (que nada mas los vendían en “el otro lado”)… en fin, lo que te pueda mencionar es poco, tenían de todo y de sobra, sin embargo no tenían amigos que jugaran con ellos, era un VALOR entendido e inculcado por los PADRES y nosotros, los hijos de profesionistas o de oficios “bien habidos”, honrabamos con dignidad y obediencia esa condición de vida (en el Estado de Puebla había Ingenieros, Abogados, Banqueros, Comerciantes, Constructores, etc.), así era antes y como sociedad nos quejabamos menos de tanta violencia y cosas por el estilo… El día de ayer camino a mi trabajo fuí “rebasado” por una HUMMER y cuyo conductor no era mayor de 12 años mientras que su acompañante rondaba por los 15, ambos sin cinturón, carcajeando a mandíbula batiente al ritmo de un “corrido” cuya estrendosidad invitaba a subir los propios vidrios. Los “naco-juniors” de hoy tienen diferente suerte y destino que los de antes. Conozco “naco-juniors” de entonces cuyo oficio HOY no es el de sus padres y tengo serias sospechas que los niños, como el que me rebasó en su HUMMER tiene diferente orientación hacia la vida y por consiguiente, diferente destino. ¿Qué motivación puede tener un joven como ese para hacerle caso a sus maestros o por lo menos para ir a la escuela?, ¿Qué estamos haciendo o dejando de hacer como individuos que finalmente estamos permitiendo que estos fenómenos se desarrollen frente a nuestras narices?. Parece ser que hoy en día no les recordamos a nuestros niños el valor del trabajo honrado y la vida digna antes que la ilusion del “valor” de las cosas. Es un escándalo como permitimos que la urgencia por el “TENER COSAS” nuble la percepción y el aprecio por lo más importante. Si nuestros niños nos ven orientados hacia la obtención de las cosas ellos terminaran aprendiendo que eso es lo que importa y tratarán de imitarnos e imitar también a quienes mas tienen como MODELOS a seguir. ¿A quienes se LES NOTAN más las pertenencias?, ¿Qué tipo de persona es la que se “viste” de “cosas valiosas”?, ¿Cuál es la intención de fondo que se plantea una persona cuando se está colgando cadenas de oro, relojes con brillantes y etcetera de excentricidades? De manera que tenemos hoy en día jóvenes cuya fuente de ingresos no tiene relación directa con el narcotráfico y sin embargo buscan parecerse en algún sentido. ¿Porque? Porque eso es lo que estamos VALORANDO como sociedad: el TENER y el PARECER mas que el SER y el HACER.
Cualquier comentario es bien recibido a gnozin@mac.com o bien, 7522096 y 7522098. Lps. Gnozin Navarro Barreras
domingo, octubre 08, 2006
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