martes, junio 05, 2007

PAPÁ

"Una máquina puede hacer el trabajo de 50 hombres corrientes. Pero no existe ninguna máquina que pueda hacer el trabajo de un hombre extraordinario"
Elbert Green Hubbard


Ni parece que anda llegándole a los 63 años porque como un niño en vísperas navideñas tiene desde enero esperando este mes por el lanzamiento del iPhone prometido por Steve Jobs, presidente de Apple Inc. No le basta con traer encima su Video iPod de 80 Gigas o su PowerBook G4 de 12 pulgadas con 1 Giga de RAM (Laptop marca apple cuyas capacidades exceden por mucho las necesidades de "escritorio" ordinarias de un usuario corriente). Suele ir a todas partes con dos mochilas. Una para su "kit" básico que incluye Laptop, iPod, cámara digital de 10 megapixeles, camcorder con grabadora de dvd incluida, teclado inalámbrico bluetooth enlazado a su teléfono blackberry y tableta digital vectorizadora cuya gracia es almacenar cuanto trazo se escriba sobre ella en papel que sostiene; tiene capacidad para 50 hojas y se sincroniza con su computadora a través de un cable USB y así puede compartir sus notas personales con quien desee por correo electrónico... ese, es mi padre; que en cuya segunda mochila trae consigo todos los cables, conectores, adaptadores y accesorios tanto necesarios e innecesarios, existentes en el mercado actual y del pasado. Abrir esa mochila es hacer una exploración histórica por todos los gadgets que en su momento fueron la fascinación del día y la promesa y de una mejor manera de funcionar con ellos. El recorrido incluye los cables de la primera agenda electrónica de bolsillo marca cassio cuya memoria era de 128 KB y solo constaba de una aplicación para almacenar contactos personales, su nombre era cassiopea y su pantalla matricial era monocromática por ahí del 93. La PalmPilot habría de hacer su aparición hasta 1997 comprándole y mejorando el diseño que US Robotics (famosa entonces por sus módems) había sacado un año anterior y llamado Pilot 1000 (sus funciones eran bloc de notas y agenda de contactos. Este aparato estaba gobernado por un poderoso procesador Motorola a 16 MHz y contaba con la nada desdeñable cifra de 128KB de RAM. Si a quien entiende de lo que estoy hablando le están entrando unas ganas incontenibles de reírse, solo le pido que piense que en aquella época todavía circulaba una importante cantidad de 486, y que más de 8MB de RAM no solía ser habitual en nuestros PCs).

Por supuesto que la travesía nos ha llevado a experimentos desafortunados. En sus inicios PalmPilot sacaba cada modelo con sus propios accesorios y no eran compatibles entre ellos, de manera que cada actualización implicaba un volver a empezar de adquisiciones.

La tecnología ha sido un buen pretexto para estrechar nuestra ya de por sí, simbiótica relación filial. Juntos hemos asistido al nacimiento, evolución o muerte de muchos aparatos desde hace más de15 años. Muchas han sido las tensiones artificiales a causa de la configuración de algún equipo y nuestras diferencias de estilo para aproximarnos a sus usos: yo tiendo a desempacar y sin más empezar a manipular los objetos, en tanto mi padre tiende a la lectura de un manual que finalmente no entiende ni asimila. Esta cercanía ha sido extendida más allá de la tecnología. Juntos hemos estudiado una misma maestría y actualmente un Doctorado, que poco tiene que ver con la ingeniería, su profesión de origen.

Creo que hoy en día es más complejo y menos fácil ser padre y ser hijo que en otros tiempos. La configuración de nuestros cerebros es distinta en la medida en la que nos vemos expuestos a diferentes estímulos en nuestros primeros años de desarrollo. Los adolescentes de hoy procesan la información de manera distinta que nosotros los adultos. Ellos ya nacieron en medio de las turbulencias ideológicas y sin credo. Mi padre creció a la velocidad del caballo, yo a la del carro y ellos van en fibra óptica. Mi abuela hacia tortillas de harina todas las mañanas durante el desayuno y había que esperar a que se terminara de cocinar aquello cuyo aroma los habría de despertar, mi madre hacia chillar las cazuelas mientras nosotros terminábamos de alistarnos para ir a la escuela y los niños de hoy reciben un yogurt acompañado de una barra seudonutritiva para comer a media mañana. En el nacimiento de las pizzas, a mí me tocó esperar más de una hora para disfrutar de una estando en sitio y ahora no toleramos que llegue después de 30 minutos sin reclamarla gratis. Contratar una línea telefónica podía implicar una espera hasta de 3 años sin derecho a réplica ni reniego, en tanto que ahora la compañía se protege a sí misma estableciendo un plazo no mayor a 7 días cuando su respuesta suele ser de 48 horas. En 1997 usando conexión tipo dial-up casera con Pacific Net en Culiacán, navegar durante media hora significaba la visita de 3 a 4 páginas y los buscadores requerían una serie de indicaciones medio aritméticas y de teoría de conjuntos para poder ser acertados en el despliegue porque la estructura de datos estaba fundamentada en los " hipertextos" mientras que hoy... hoy son otra cosa que me tomaría otro artículo explicar.

La velocidad del cambio que el jóven de hoy ha padecido desde su nacimiento ha generado en la estructura de su carácter cierta incertidumbre por las formas y estructuras limitando así su necesidad y deseo de compromiso a largo plazo. Sólo se desea la inmediatez. Mantener correspondencia con familiares y amigos requería dedicación, paciencia, espera, amor, afecto, compromiso y cierta zozobra mientras que hoy... hoy los jóvenes eliminan de su pantalla en el chat a quien tarda más de 60 segundos en contestar. Sus amistades son tan transitorias como distantes. Los puedes ver en cualquier cyber: hay de 10 a 15 computadoras enfiladas y en cada una un adolescente que teclea a la velocidad del trueno y recortando palabras e intercambiando símbolos; ríen y se conmueven con extraños al otro lado del globo sin tomarse la molestia de voltear al lado y hacer amistad con seres humanos de carne y hueso.

¿Quieres comprender mejor a tus hijos y establecer una relación más cercana? Éntrale sin miedo a la tecnología. Mi padre y yo lo hemos hecho desde que el sistema operativo de las computadoras se corría usando un diskette de 5 y un 1/4 y los archivos se guardaban en otro, las pantallas eran VERDES y para hacer un dibujo compuesto de caracteres habías que programarlo usando unas 200 líneas en lenguaje COBOL y la espera para su aparición en pantalla te daba margen de ir a los tacos y regresar cruzando los dedos para no descubrir en el monitor un mensaje de "syntax error" (error de sintaxis en la programación). Éntrale a la tecnología porque no existe aparato ni programa que pueda sustituir la calidez de tu mirada cuando estés a un lado de tus hijos. Nuestro momento no es una simple época de cambios sino un cambio de época en donde la tecnología es cada vez más ubicua. La abuela (qepd) de un amigo no soportó la noción del microondas al ver la velocidad con la que calentaba los frijoles y lograba derretir el queso encima de ellos, su madre dio un paso atrás haciendo aspavientos con los brazos y cerrando los ojos cuando se le mostró el funcionamiento del GoogleEarth en la computadora y yo temo que en algún momento de distracción pueda quedarme anonadado.

Que tengas un excelente Día del Padre!... espero tus comentarios a gnozin@mac.com o bien, al 7522096 ó 98.

Gnozin Navarro Barreras

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