“No voy en tren, voy en avión”
Charly García (1987).
Charly García (1987).
Jamás sospeché que esa llamada telefónica pondría en marcha un movimiento social que en su momento no logró capitalizarse como se pudo. Solo para pasar el rato, mi primo Jesús Alberto, que vive en Los Angeles, California y que estaba de vacaciones, quiso hablar a la estación de radio del programa que en ese momento estábamos escuchando. Se trataba de un formato particular llamado “LA HORA DEL COTORREO”. Su programación era en la 1260 de amplitud modulada (AM), con formato diario de 10:00 p.m. a 1:30 a.m. y su locutor se llamaba Francisco Montijo. La dinámica del programa consistía en llamarle al locutor para pedirle una canción que él te complacía (se le llama COMPLACENCIAS). En ese entonces no había tal cosa como formatos digitales como Mp3, iPod, etc. La música estaba almacenada en discos de vinil y cassetes, mientras que los comerciales eran grabados en cartuchos TRACKS. El locutor tenía a su disposición jabas de plástico duro distribuidas por el piso clasificadas por géneros. El radioescucha llamaba al programa para solicitar su canción, el locutor la buscaba y después la ponía, sin embargo el proceso de búsqueda no era instantáneo; ahí es donde radicaba la esencia y gracia de Montijo. Mientas encontraba la canción solicitada, el locutor le sacaba plática a quien le llamaba. Te hacía preguntas y formaba un “cotorreo” improvisado al aire. Podías mandar saludos y dedicar la canción que solicitabas, a veces te pedía que se la cantaras o tararearas para hacer tiempo y al encontrarla fingir recordarla y anunciarla: -”Ahora si... con ustedes... el nombre de la canción de fulanito de tal. Entonces Jesús Alberto llamó y pidió una canción dedicándosela a su primito chulo que ya estaba roncando, el locutor le festejó recomendándole que me despertara para anunciar la canción: -”Y ahora con ustedes, de parte de Jesus Alberto para su primo chulo, MECANO con AY QUE PESADO.”
Mas tarde llamé al programa, me preguntó el nombre y Montijo dijo: ¿TU ERES EL PRIMO CHULO?, así es, le dije, chulo con “h”, entonces el locutor soltó una carcajada e iniciamos una conversación que duró mas de media hora. Platicamos de tonterías y actualidades del momento, estaba de moda la novela de “quinceañera” de con Adela Noriega (Maricruz), Thalía (Beatriz), Ernesto Laguardia (Pancho) y Sebastián Ligarde (Memo con su inolvidable lema: “sereno moreno”), entre otros; de hecho, mas tarde llamó una chava de todos los días que se hacía llamar Maricruz y el locutor platicaba con ella como si auténticamente ella fuera la protagonista y en el momento que le preguntó que si quería saludar a alguien ella dijo con cierta picardía: “quiero mandarle saludos al primito chulo de la voz encantadora” y Montijo remató: ahí lo tienes Gnozin!, saludos para el primo chulo de la voz encantadora. No lo podía creer, ¿en qué momento mi voz se había vuelo encantadora?, con catorce años y todos los complejos de la edad no podía mas que festejar con Jesús Alberto lo insólito del evento. Después llamo Héctor Manuel “EL PATO”, este chavo trabajaba en el Kentucky Fried Chicken que estaba a la salida norte por el Boulevard Leyva Solano, era el cocinero y supongo que sus noches solitarias en entre las alitas, las pechugas y el aceite requemado el buscaba matar sus veladas escuchando el radio y su gracia era hacer la voz del PATO DONALD. Debió de haber estado escrito en alguna estrella que esa noche yo recibiría muchos saludos porque hasta “EL PATO” me consideró. Yo tomé nota de todos ellos y al siguiente día agradecí correspondiendo las deferencias. A partir de ahí se multiplicaron los saludos y día a día los radioescuchas se tornaron más participativos. En un par de semanas las líneas se la pasaron saturadas, yo me convertí en la “voz encantadora” del programa y Francisco Montijo me llamaba a mi casa todos los días a las 10:30 pm porque era imposible que entraran las llamadas. Hacíamos derroche de encanto y gracia comentando superficialidades e intercambiando puntos de vista acerca de las cosas y la vida. Charlabamos al aire durante media hora como amigos de toda la vida y un día, compartiendo micrófono con Manuel Castaños, que en aquellos entonces también era locutor y propietario de las TORTAS EL PERIQUITO LUCAS, que hacía buena mancuerna conmigo como “Biruta y Capulina”. Surgieron personajes y bandas. El Chafal, El llanero solitario, los de la combi amarilla, El Michael Jackson, EL PATO, etc. Hubo hasta un Gnozin II y Gnozin III. Muchas jovencitas iban al colegio a conocerme y pedirme autógrafo a la hora del recreo, encontraban la manera de burlar la vigilancia de las monjas con tal de entrar y mis compañeras del salón les gritaban groserías. Los Toreros Muertos estaban de moda con “YO NO ME LLAMO JAVIER”, Laureano Brizuelas fue encarcelado por evasión de impuestos, entre FLANS y LUIS MIGUEL habían impusieron una moda de greñas paradas y que después “EL SOL” causó furor entre sus FANS el día que se cortó su desparpajada melena para el vídeo de LA INCONDICIONAL caracterizando a un piloto del ejército. Alaska y Dinamarca tronaban a todo volumen con “A QUIEN LE IMPORTA” que años después se convertiría en un himno GAY cantado por Thalía. Venni Vidi Vichi marcó época porque SIEMPRE ESTABAN VIVIENDO DE NOCHE. Fue la época en la que Yuri se hizo cristiana junto con Nelson Ned.
El programa de radio tuvo tal auge que abrieron HORA DEL COTORREO mañana, tarde y noche. Hubo dos fiestas masivas en el Parque Revolución y un desfile de carros con mantas, letreros y pancartas por la Obregón, el Malecón y calles principales. Fue todo un fenómeno social realmente desperdiciado. Yo estuve en medio de todo eso pero con mis catorce años no sabía nada. Ahora veo que hasta el ayuntamiento de la ciudad pudo haber aprovechado esa colectividad como plataforma de promoción por lo menos para darle fuerza a ese programa de limpieza de Culiacán que se llamó ATINALE y que no floreció más allá del primer cuadro de la ciudad. ¿Porqué será que todos los presidentes municipales siempre han querido hacer todo en el primer cuadro de la ciudad?.
Mi padre siempre me ha dicho que yo tengo “cierta onda” con las comunicaciones más yo la única certeza que tengo es que lo disfruto. Yo creo que ya estoy envejeciendo porque pienso que fueron buenos tiempos los 80´s de la misma manera que en aquellos días escuchaba a “los viejos” suspirar por los 60´s.
Con Dios y contigo: yosoy@gnozin.com

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